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Murciélago azul

Hoy tu ausencia me lleva a deambular por calles vacías. Sólo me acompaña una sombra titilante y alargada que se empeña en perseguirme. Me perturba su presencia porque posee vida independiente a la mía, se mueve de forma amenazante mientras se acerca a mostrándome sus fauces.
Observo el oscuro cielo desprovisto de estrellas, la contaminación las oculta y no me permite contemplarlas. Pero sé que en este mismo instante brillan para otras personas que respiran vida y no la mísera polución que me rodea.
Me siento en un banco y miro el edificio de enfrente. Hay algunas luces encendidas y lloro al pensar que podríamos estar viviendo juntos en cualquier habitáculo de aquellos. La luz que buscaba en el firmamento la vislumbro en la tierra porque es aquí donde te necesito y no en la vaguedad del espacio.
Pasa el tiempo y merman las luces del edificio. Puedo ver cómo a través de los ladrillos los moradores despiden el día y descorren las colchas para recibir el sueño que tanto anhelan. Unos duermen con sus hijos, otros con su pareja, algunos con sus mascotas y sólo hay uno que duerme solo: vive en el cuarto tercera. Y es exactamente en ese cubículo de luz donde a las dos de la madrugada se encuentra el alma desvelada.
Constato que escribe compulsivamente tecleando el ordenador, pero no sé si habla con otra persona o consigo mismo. Su mirada acusa una insondable melancolía. Asisto a un ininterrumpido goteo de agua que se filtra a través de aquella vivienda hasta la calle, son lágrimas capaces de atravesar un edificio.
Se ha formado un charco que serpentea errante entre las gélidas baldosas olvidadas por los transeúntes que duermen plácidamente.
Siento las extremidades entumecidas, el frio adquiere una virulencia impetuosa cuando se hiela el alma. Bajo los ojos y advierto que mi abrigo gris muta a un tono más oscuro en la parte del corazón. Mi abrigo se empapa, mi corazón se deshace en escarcha. Huye de mi cuerpo formando un sinuoso riachuelo sobre el pavimento. Me aterra su huida y presiono la mano para retenerlo, pero yerro en el intento porque ya no me pertenece.
Mi cuerpo languidece sobre las mismas tablas de madera que la tarde anterior dos adolescentes se prometieron amor eterno embriagados de felicidad. Quisiera contagiarme de aquella hilaridad que tronó hasta el cielo mientras dibujaban juntos sus vidas.
Declino en mi obstinación por aferrarme a mi corazón, la mano de desliza balanceando inerte sobre el reposabrazos del banco. Apenas puedo abrir los ojos, me voy acoplando al respaldo para no despertar jamás. Justo cuando creo desvanecerme eternamente, un murciélago azul se posa en el banco y emite un chillido sobrecogedor despertándome de mi letargo.
Al abrir los ojos veo que media un palmo entre los dos caminos de agua. Sin mediación de un plano, ni brújula se han encontrado. Miro hacia arriba y veo que el del cuarto tercera eres tú.
<<¿Pero qué haces ahí escondido? Si en realidad no estábamos tan lejos, pero te empeñaste en creerlo>>, pienso mientras lloro.
Mis últimas lágrimas obran un milagro: aumenta el caudal y se fusionan los dos caminos. En ese instante me ves y bajas a buscarme.


Marisa Béjar, 24/01/2018.

etiquetas: nostalgia, murciélago
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17comentarios 335 lecturas relato karma: 83
#1   Conmovedor relato...
Elegancia siempre en tus letras
Bravo! !
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#3   #1 Muchísimas gracias por plasmar tan bellamente tus sensaciones. Un abrazo.
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#5   #3 a ti, por causarlas querida compañera.
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#2   Bello escrito con un tema relatado hábilmente. Su desarrollo mantiene la tensión discursiva y hace agradable su lectura. Contiene elementos de sensibilidad creativa plenamente expresada, lenguaje pulcro y eficaz. Un gusto es leer. Le envío mis felicitaciones, saludos, amistad y respeto.
votos: 1    karma: 27
#4   #2 Hola Joel. Un honor saber que te gustó mi relato. Magistral siempre tu poesía. Agradezco mucho tu valoración, me ayuda a analizar aspectos. Muy interesante tu enfoque. Un abrazo
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#6   Si me preguntan por algún escritor que maneje tan bien el lado oscuro y la luz. Mi señora es usted es genial como viaja de un lugar a otro, yo aprendo de usted, un poeta no debe anclarse en este caso en una imagen de oscuridad debe navegar en la otra frontera. En el fondo, todo esto se convierte en un lindo mensaje de introspección, de un viaje al vacio y a esa placidez de la confianza. Saludos... Si estoy equivocado le ruego que me comente. Sus comentarios yo los atesoro y eso a usted la distingue.Un abrazo y mi respeto.
votos: 1    karma: 39
 *   rayperez rayperez
#11   #6 Qué bonito todo lo que me dices Ramón. Me halaga la perspectiva que tienes de mis letras y te agradezco que me lo comentes.
Yo soy aprendiz como todos. Me honran tus sinceras palabras. Un abrazo.
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#7   Una pintura en Onix, Hermoso Marisa... {0x1f3a9}
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#12   #7 Fascinante poder de síntesis ! Me encanta tu visión! Muchas gracias por comentar. Saludos.
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#8   Enserio, me leí todo, y me parecio una historia que jala a que lo leas más. Muy bueno bro, Sigue así! {0x1f44d}
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#13   #8 I mensamente agradecida por tu precioso comentario. Muchas gracias.
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#9   Qué belleza Marisa!!

La luz que buscaba en el firmamento la vislumbro en la tierra porque es aquí donde te necesito y no en la vaguedad del espacio.

Como esas, me atraparon varias lineas... es impresionante, emocionante y hermoso!!
Felicidades y un abrazo!!
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#14   #9 Muchas gracias. Muy interesantes y hermosos también tus textos. Un placer que te guste. Abrazos.
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#10   Hermoso
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#15   #10 Gracias por comentar. Un honor que te guste. Saludos.
votos: 1    karma: 37
#16   Bellísimo escrito, Marisa! Muy bueno!
votos: 1    karma: 36
#17   #16 Millones de gracias por tus maravillosas palabras. Un placer que te guste. Saludos.
votos: 0    karma: 20
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