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El viento empuja

Gota que baja,
rocío en llamas,
cenizas en personas
con las luces apagadas,
caen escombros
peligro sin aviso
de derrumbe existencial.

El viento empuja
las ideas sin labia,
las miradas sin alma,
las vidas calladas.
El viento empuja
sin ganas, sin gracia.

Tiritan los recuerdos
que ya olvidamos,
se enciende la memoria
con locuras y palabras,
son inmunes al canto
de la historia sin habla.

Las plazas gritan
las nuevas enseñanzas,
caminamos alienados
perdimos el "humano"
de nuestro ser común,
especie extinta
anunciando su propio fin,

Potencia en acto,
perder el don de las letras
para encontrarse
en el barrio de todos,
donde todo sucede,
la semilla se vuelve árbol,
la revolución sale del papel,
y la sonrisa sabe aparecer.

El viento empuja
los corazones sin sangre,
las banderas sin color,
el mundo con hambre.
El viento empuja
sin queja, sin lastre.

Hoja que baila
bosque ululante,
sueños en párpados
con las ventanas abiertas,
vuelan proyectos
y mentes sin cuerda,
en un cartel se lee:
"Construyendo Vida".

Entré y me vi,
ya no estoy perdida.
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Caminar

Si empiezas a caminar,
despacio,
volverán a sentir las horas.
Estás aturdida...
Sobre la luz suspendida
sobrevuela tu cordura,
incapaz de mirar el reloj.

Calza tus pasos de distancia,
y comienza a andar.
La tarde, y su alfombra dorada
envuelven el camino,
descalza y sin recuerdos
das un paso, otro paso,
y otro más...

Pasear por la tristeza,
mientras las horas
que antes dormían,
te claman su libertad.
Abrir la puerta,
seguir el sendero,
beber de la vida...
y no regresar jamás.
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1comentarios 173 lecturas versolibre karma: 58

Ruge la gente

Ruge la gente que lucha a diario para que vivir no sea cada mes un sacrificio. La que se desloma bajo el sol del mediodía exprimiendo de la tierra la cosecha. La que se ensucia las manos en el engranaje o colecciona varices a los mandos de la caja del súper. La que se siente ignorada y sin cariño en un mundo de prebendas y chanchullos que los poderosos intercambian en los áticos del mundo. Se queja el olvidado que no ve futuro en el mañana, el que apenas conserva aliento cuando regresa a casa, el que defendió a su patria por unos cartones húmedos en la calle, el que ve acabar su vida sin haberla disfrutado, el que teme que sus hijos vivirán de la nostalgia. Como un ejército marchando en armas, ungidos por la voz que todo lo derriba, viajan de un extremo a otro del planeta arrasando las leyes del pasado. No supimos ver la marabunta enojada. Y ahora contemplamos perplejos su avance decidido. Qué hacer! Qué decir! Cómo calmarlos! farfullamos con el ano distendido. Pero la turba ya no atiende a placebos ni a promesas vacías. Ya no confía en el púlpito ni el trono. Requiere sangre, culpables y la sensación gratificante de estar al mando de las cosas. Como un rodillo que todo lo aplasta la plebe reclama su lugar en la historia, agitando consignas, discursos flamígeros, ocupando orgullosa las plazas de los pueblos. Elige lo subversivo, lo inquietante, lo que amenaza la calma en que retoza la casta. Ignorante de que a muchos peldaños de distancia en la escalera, Ellos, los que mandan de veras, contemplan la revuelta con sonrisa displicente. Aguardando a que este calentón, como otros tantos, se disipe como siempre en las rutinas de la vida.
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Pasado olvidado

Sin memorias
Sin identidad
Dulces mentiras
Dolorosa verdad
¿Por cuanto he de pasar
Para saber lo que es amar?
Mira a estos ojos
Ahora llenos de oscuridad
Mira a estos ojos
No tienen una historia que contar
Solo quedo yo
Y las cadenas que retienen a mi corazón
Aquel que me apoyó
De mi mente desaparició
Solo me queda avanzar
Y mi inexistente pasado dejar atrás
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2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 66

Matar el tiempo

Si las miradas mataran,
yo sería asesino en serie…
cuando miro hacia el cronómetro,
y su contador, no se retiene.

Corre raudo y veloz…
mi ojeada no le contiene,
no mira nunca hacia atrás,
avanzando… su recompensa tiene.

Mis ojos apuntan intermitentes,
fracciones de segundos se escapan de mi mente, …van y vienen…
su avance me relativiza, me ridiculiza…
porque puede, porque quiere… porque no se detiene.

Mis lágrimas de rabia quedan a la intemperie,
cayendo como dagas, apuñalándolo, si, en mí, no se atiene.
¡Cuán poderoso es! que, en su devenir, su triunfo siempre obtiene.

Y continua a una velocidad trepidante… constante
dejando atrás una sombra que no se autocontiene,
que se va haciendo de un tamaño gigante,
que inevitablemente crece, se hace más grande…
y jugando conmigo, a hurtadillas, se entretiene.

Y no me resigno… y el gatillo apretaré
en mi parpadeo incesante,
que, sin remordimientos, disparará ráfagas
que se repetirán atemporalmente, si en pie, todavía, me tiene.

Y, le llevaré ante el paredón,
por la fechoría de avanzar tan rápidamente… día tras día,
donde espero que pida perdón de rodillas, si no se abstiene.

Tiempo, un día llegará mi emancipación,
y mataré, con o sin razón,
tu vida con la propia mía,
que es quien la sostiene.

VIDDA@RROBADA
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