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El tornado Irene

Se pasea por los bares de poesía
recitando la historia que sufrió,
improvisa borracho cada día
en la más decadente situación.

El tornado Irene se llevó
su novela más preciada,
y su humilde corazón
acabó yendo a terapia.

No quedaron ni los lápices,
solo quebraderos de cabeza,
ella negaba lo innegable
haciéndole dudar de lo que era.
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1comentarios 354 lecturas versoclasico karma: 27

Y tú me preguntas (canción para un café de Triana)

Me preguntas
si hay vida después de la tristeza,
sacudes las señales de interrogación.

Te respondo
que el tiempo hace limpieza,
y solo hace falta cambiar de estación.

Si quieres
tomamos otra ronda
que a mí me sobran versos
y a ti la inspiración.

Si quieres
sacamos los cuadernos,
contamos nuestros sueños
y que ella ponga la voz.

Si quieres
me invento yo la trama,
que siga la terapia,
que recorramos Triana,
que no nos falte alcohol.

Y tú me preguntas
si la herida se cierra,
si merecerá la pena seguir nuestra intuición.

Y yo te respondo
que ojalá lo supiera
que te pidas un vodka
y a mí me pidas ron.

Pago yo las rondas si ella canta la canción.
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4comentarios 177 lecturas versolibre karma: 59

Ese bar donde se beben versos (Soneto a dos voces: @Pequenho_Ze y @_Sejmet_ )

Lugar para un encuentro inesperado,
rincón para curarse las heridas,
letras que no pasan inadvertidas
a los ojos que vieron demasiado.

Palabras que nos hieren el costado,
nos arrancan sonrisas escondidas.
Poetas que asoman a nuestras vidas
abriéndose en canal a nuestro lado.

Poémame, susurra o grita en alto
verdades o mentiras descaradas.
Decídete empleando prosa o verso,

que desde aquí tu voz callada exalto:
da luz a tus palabras más guardadas,
lánzate a conquistar el universo.
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39comentarios 475 lecturas versoclasico karma: 84

Cuando el universo juega al escondite

Saber que estás.
Que el espacio es corto
pero la distancia larga.
Espesa.
Niebla densa que no me deja verte,
que nos separa.
Y el ansia aprieta,
desespera,
no poder tocarte,
dejar de respirarte por culpa
de esta cortina que el azar
corrió tras un día de calor
ajeno.
El nuestro, aún no se enfrió.
No tuvimos tiempo ni cambio
para comprar un solo recuerdo.

Dime vaso vacío,
dime algo
que por eso te apuro.
Te apuro y te miro,
con el ánimo perdido
y las ganas oprimidas por lo que pudo ser y se quedó en tan solo eso...
un suspiro
tras un trago amargo.

Te llené de nuevo,
y yo sigo en el mismo lugar.
Sentada.
Derrumbada tras la barra de un bar,
hogar de gente de todas partes.
Hogar de aquellos que quieren perderse,
porque encontrase duele.

Y yo,
que ya me encontré,
en ese punto que tú conoces,
me pierdo
siempre que el universo se retuerce
y juega al escondite
con nosotras dos.
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4comentarios 42 lecturas versolibre karma: 55

¡¡Bébete el Karma !! Por @pequenho_ze & @rebktd

Y era un día de verano
en que yo iba paseando
con mis cascos escuchando
corcheas notas de un piano .
Cuando accedí a tu rellano
Y vi que algo palpitaba
cuando a tu sala pasaba
quedando desconcertada .
Decidida y abrumada
en un rincón me sentaba.

Era de ambiente lozano
con mil versos resonando
mesas que se iban llenando
de invitaciones a mano:
ven y apórtanos tu grano
Y la invitación calaba,
porque lo que allí encontraba
era una sala dotada
de poesía trenada
y gente que me esperaba.

Y así comenzó mi entrada
en un bar de sensaciones
de versos camaleones
donde me sentí encantada.
Una vez ya presentada
de sus cócteles bebía
de su esencia me envolvía
Y a su lazo yo era atada,
quedando bien apresada
entre el karma que latía.

Dejé mi mesa montada
y paseé por rincones
de infinitas emociones
y poesía prendada.
Y siendo recién llegada
descubrí que se servía
literatura en cuantía
sensibilidad rimada.
Con el alma cautivada
cuánto más más aprendía.


Y que tertulias más buenas
con sus flores de colores
sus cánticos sus albores
Y tantos enhorabuenas.
Y tanto es lo que almacenas
que hasta su slam se sorprende,
lo bien que todo se entiende
pues son pocas las visitas
con dudas o preguntitas
que el jefe con gusto atiende


Es un bar de mesas llenas
cada autor con sus licores
resonando los fragores
de alegrías o de penas.
Como canto de sirenas
la poesía te prende
con todo su arte y su duende
en las palabras escritas;
pues de mesita en mesita
el alma se nos distiende.



@pequenho_ze & @rebktd
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39comentarios 409 lecturas versoclasico karma: 111

Arrancarme las uñas

Arrancarme las heridas,
devorarme las uñas.
Sudor frío por la garganta
recorriendo mis caídas
hasta los pies, salir y ver
que fuera en la calle sólo quedan
un par de bares y nada que beber.
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2comentarios 97 lecturas versoclasico karma: 94

Números, letras y bares

Él siempre fue de ciencias.
Le encantaba la mecánica celeste
Ella, en cambio, era de letras.
Le apasionaban las estrellas,
pero solo por su brillo.
Él construía castillos en el aire a medida
A ella le ahogaba el aire de los castillos
Y medía versos.
Él era de rosas y ella más de espinas
Él se apuntaba todo en la cabeza
Por eso llegaba, casi siempre, tarde
Ella lo apuntaba todo en un papel,
pero también llegaba tarde
porque perdía los papeles a menudo.
De él decían que tenía los pies en la tierra
Sin embargo, ella echaba a volar
en cuanto veía el cielo abierto.
Pues con lo grande que es el mundo
fueron a coincidir en la barra de un bar.
Él tomaba una cerveza, ella un vermut blanco
No se miraron hasta el momento en que él le pidió
fuego para encender un cigarro.
Ella no fumaba.
Pero siempre llevaba un encendedor
por si tenía que prender
la mecha de alguna revolución.

Alicia Fernández
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10comentarios 181 lecturas versolibre karma: 100

Nos conocimos

Dicen que cada vez que se nos acelera el corazón se nos hace corto el tiempo,
y que cierto fue eso el día que nos conocimos.

Nos conocimos en un bar del extrarradio,
con dos copas de más cada uno
y con muchas ganas de contar
la historia que nuestros cuerpos nos tenían preparada.

Creo que nunca podremos olvidar
la manera en la que tu te acercaste a mí,
como si tuvieras miedo a que me fuera a romper,
pero como fui yo la que te rompió todos los esquemas después de una carcajada.

Podemos recordar como el clima del bar
fue calentándose
en la misma medida en la que tu ibas acercándote a mí,
y como llegó a su punto más álgido
en el momento que nos unimos.

Ya te lo he dicho,
me acuerdo de ese momento todos los días de mi vida.



Y hoy todavía sigue acelerándose mi corazón al hacerlo.
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sin comentarios 52 lecturas prosapoetica karma: 65

Entre Chupitos

Sentado en la barra. Frente a mi, un vaso de tubo. No sé que narices hago aquí. A veces, si que las sé. Otras, no tanto. Ya ni recuerdo que estoy bebiendo. Lo que si puedo acertar, es que no consigo adaptarme a este mundo. A sus locuras y desmadres.
Y para ser sincero, reparto mi vida con dos casas.
En una, como y duermo.
En la otra, paso las horas muertas bebiendo.
La primera está en pleno centro de la ciudad y la segunda, está en esta estación.
En este viejo bar.
¿Que porque aquí? Es sencillo.
Dicen que cada media hora, una nueva persona aparece por estas zonas. Y en parte, es razonable. Es una estación.

Suelo ir de sitio en sitio y de flor en flor.
Lo mío no se parece mucho a una estación que digamos. Llevo esperando... No sé cuanto a que alguien llegue. A que alguien choque su andén contra mis narices.
Al menos, encuentro consuelo en esta cálida barra y en su bebida. A veces, me gusta jugar a los chupitos en el silencio que se crea entre canción y canción.
Creo no haberlo comentado pero, me temo que mi estación está al borde del desahucio y poco puedo hacer. Tampoco es que lo intente evitar.

"¡Ahora! ¡Ahora! ¡Hay un silencio entre canciones!"

Ahora, es cuando juego a beber dos chupitos de tequila. Y mientras hago acto de mi estupidez con este jueguecito, se comienza a escuchar esa canción de aquel artista que tanto me gusta.
Esta, en especial, me gusta por una parte que dice:

El amor siempre nos viene envuelto de regalo,
y como niños le arrancamos rápido el papel.
Al principio no dejamos ni un segundo de jugar,
pero luego siempre acaba en el desván,
y entre polvo y polvo, solo, soledad.

En fin.
Va siendo la hora.
He de cerrar mi puerta.
Echaré el candado.
Colocaré un cartel y avisando.
En Quiebra y Desamor.
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Poema de un bar

Poemas corrientes un bar
donde el alcohol te enamora
y te vuelve un loco don juan
queriendo conquistar corazones.

En una servilleta con manchas de vino
entre aliento a cerveza y ron
bajo unas luces de neón,
compones mis poemas de amor.

Tus ojos.. tu boca... tus senos,
y vuelves a borrar la ultima palabra,
tus ojos, tu boca, tu.. sonrisa
y asi usas la servilleta para enamorar.

Poemas sin sentido y sin color
solo letras embriagadas de recuerdos,
entre la verdad y el olvido,
conquistas corazones vacíos.

Poemas y rimas que avergüenzan,
a todo poeta enamorado,
por que entre el alcohol y la vulgaridad,
se viven mas pasiones que en la vida real.
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sin comentarios 107 lecturas versolibre karma: 86

Ayer

Ayer me volví a acordar de ti.

No sé si fue ese chico,
que llevaba la misma chaqueta
que tu tanto solías ponerte,
la canción que sonaba
y que todas las parejas bailaban,
o simplemente fue beber ron
sin compañía,
pero algo hizo
que volvieras a mi mente.

Y lo hiciste
como siempre te gustó aparecer:
a lo grande
y con mucho ruido.

Te colaste dentro de mí,
y no hubo manera de sacarte de ahí.

Fíjate que lo intenté:
aparté al chico de la chaqueta,
me tapé los oídos
hasta que la canción terminó,
y el ron me lo terminé
(al igual que me terminé los siguientes cinco o seis).

Fue entonces cuando caí,
cuando por fin entendí
porque seguías dentro de mí,
porque no te marchabas,
y es que no eran las cosas
las que te volvían a acercar a mí,
sino que era que tu
nunca me habías dejado
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1comentarios 116 lecturas prosapoetica karma: 97

Mi reina de ensueños

Yo la vi, tocaba su saxo
en un bar.
Era la reina de la noche,
una mujer acaudalada
de sueños.
Una diosa arrebatadora
de suspiros, cada suspiro
deseaba su sexo.
Y yo, el gran semental del
bar sólo deseaba que
me tocara, si, que me
tocara una pieza más,
en su "sæxo" de ensueños.


Pame Galera.
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sin comentarios 174 lecturas relato karma: 93

En el bar

Un cigarro roto te desgarra con cada sorbo, aniquilando una parte de tu vida.

Paso

a

paso.

El humo disipa el lamento de lo que se vive y lo que se tuvo alguna vez.
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2comentarios 125 lecturas versolibre karma: 59

Fue una época

UNA vez sabes cómo empiezan las noches
y cómo las noches acaban…

vienes de tomarte
unas cervezas tranquilo

los mirlos alborotados de siempre están
en la cuerda floja
quieren elevarse por encima de la música
con otra línea más
que se sale del pentagrama

a cierta edad subes rápido las calles
antes de que lluevan cristales

meditas no sufrir en público
que han cambiado
tantas cosas

ella está al otro lado del hilo telefónico
entras en casa
enciendes la luz

sólo quieres una vida con ella
cigarrillos y leer
Tiempos muertos de Roger Wolfe

escuchando
Noches de baladas y blues
de McCoy Tyner

deseando
que el universo te dé a probar
un poco de su silencio

como un nuevo narco
que deja que pruebes
el material con el que se estimula

el suficiente
para volver a escuchar su voz mañana
hacer entrar en razón al mundo.
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2comentarios 134 lecturas versolibre karma: 77

La melodía de tu voz

Para la gritona de un bar

Tengo la capacidad de discernir disentir la curvatura de la tierra,
pero no puedo olvidar tu voz,
puede sentir lo que Galileo imaginaba en la oscuridad
y no puedo ver la necesidad de expresarme dormido
tu sonido.

El levantar no me preocupa demasiado,
ya que el abismo no es lo mismo desde que conozco
a historiadores poetas,
ahora quiero,
como en un tiempo que te cuenta (la ETA)
sobre una explosión inútil,
que los hechos de la historia
aún no se censuren
por la violencia de tu voz.

En fin, aún espero la evidencia
sobre la antena aplastante caída
de la realidad absurda de un tipo que
llega al límite de la pasión con tu melodía.
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sin comentarios 41 lecturas versolibre karma: 48

La ultima copa

Suena el saxo en el fondo del local
y yo escuchándolo al borde del coma
la camarera me dice que vasta ya
pero yo prefiero estallar porque la vida es una broma
así que baby sírveme otra mas
déjame perderme perderme entre demonios y tinieblas
que no puedo seguir la falsa felicidad de los demás
y mi corazón una piedra.

Me mira y dice: la ultima esta noche
yo le respondo con una mirada fija en el escote
que si quieres le ponemos el broche
te llevo al cielo o al infierno depende lo que te guste
o lo que busques y no te ofusques
solo quiero compañía para viajar por encima de las nubes
de club en club de bar en bar acompáñame baby que vamos a improvisar

Me mira, de nuevo, entre risa y cansancio
ella tiene la mirada perdida que da el barrio
se acerca hacia mi oído muy muy despacio
puedo oler su néctar por encima del humo del cigarro
era poesía pura lo que desprendía y respiré
pero lo siguiente que me dijo me hizo perder
la conciencia de una vez
"Papi tu estás muy borracho y yo tengo mucho que recojer"
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sin comentarios 24 lecturas versolibre karma: 28

Bebo

Bebo.
A veces por sed ,otras, por sequía.
Bebo
A veces para sentir más ,otras, por sentir menos.
Bebo
A veces para escribirte ,otras, para leerte entre líneas.
Bebo
A veces para perderme ,otras, para encontrarme.
Bebo
a veces para reír ,otras, para llorar.
Bebo
A veces contigo ,otras,por ti.
Bebo
Bebo
Bebo
y Bebo…...
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sin comentarios 65 lecturas versoclasico karma: 48
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