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Tú ya has disparado

Guardo un poema por cada una de las veces
que el frío ha ido directo a la yugular
y no me ha dejado decirte
cuanto te echo de menos.
Y cuando hablo de frío me refiero al tuyo,
porque ni el propio invierno
sabe serlo tanto como tu ausencia.

Supongo que no quería llegar,
estaría celoso
Tú te preguntas el motivo
-como si no lo supieras-
como si tuviera algo que hacer
contra el calor de cuando estas cerca
este invierno que se muerde el labio
en un esfuerzo inútil por enfriarte.

Pero tú ya has disparado.
Ya ves que tu fuego no se apaga
y a mi siempre me gustó ser oxígeno.
Lo he sido tanto
que me quema.
Haces tanto frío
que me quemas.
Y pendo de un hilo
que lleva tu nombre
porque olvido el mío
si no suena con tu voz.

Que por mucho que llueva,
aquí no crece ni la mala hierba
-y lo digo señalando mis mejillas-.

Vaya puntería,
acertaste a la primera
y fuiste a matar.

Así que ven.
Ven.
Ven por cada te echo de menos.
Que cuando llegas
yo me encuentro.
Y que se aparten los algodones
si tengo la lana de tus jerseys.
Que te vayas mil veces
pero que vuelvas.
Que seas lo que quieras
pero conmigo.
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1comentarios 119 lecturas versolibre karma: 58

Amor que vence la propia muerte

Requiero de la fuerza del fuego.
Con eso me bastará por siempre.
Huir del desasosiego que hunde.
Por un estéril corazón vacío.

Mis letras consuelan lo que tengo.
De modo que recobro el animo.
Venzo al que lo quiere invadir todo.
Recuerdo las alegrías sintiendo.

Para no morir de frío y hambre.
Basta que el ego no rompa a la fe.
Con su dolor de la pesadumbre.
Que lo consume en segundos todo.

Lograremos ganar lo perdido.
Música que cura lo sublime.
Amor que vence la propia muerte.
Seremos como la poesía al oído.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
13/02/2017.
15
1comentarios 363 lecturas versoclasico karma: 62

Fuego

Como aire de agosto
sofocante y húmedo
así me llegan tus caricias,
envueltas entre el fuego de tu boca
y el incendio de tu mirada.


7 septiembre 2016


Rita.
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sin comentarios 155 lecturas versolibre karma: 49

Estoy aquí.

Estoy aquí.
Detenido por el tiempo que nunca da razones para seguir adelante.
Con la rabia acumulada a flor de piel.
Con el fastidio que calumnia el nombre que nació con la verdad en un corazón que no le enseñaron a mentir.

Estoy aquí.
Sin un manojo de nervios sin sentido.
Harto hasta el astió de sus pensamientos que en su delirio afirman que soy solo un peligro.
No ven su propia falsedad.

La sangre me hierve y con la fuerza de mi puño emprendo la guerra.
En lo más alto de la gloria detengo mi escudo.
Mi voz fuerte es una coraza que amuralla porque nunca sabe caer.

Nunca me verán partir en aquella noche que estalla bajo la insensata metralla.
Nunca me verán caer por los dardos que no cesan con su traición y el sufrimiento de otros.

No podrán derrotar tanto amor sin precio.
Más allá de los instintos y de una furia que resiste a las brazas del propio fuego está el amor que apacigua el furor que hay dentro de mí.

Es por eso que me sujeto tiernamente a la fuerza de lo que siento, porque es un valor verdadero, son abrazos llenos de ternura que crece dentro de mí.

Solo así venceré a la angustia que se alimenta de la mentira por un odio que persigue a su propia necesidad de dominación.
Estoy aquí.
Detenido por el tiempo.
Venciendo las razones que se tienen para poder seguir.
Ganando y perdiendo.
Forjando el fuego de su entera soledad.


Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
10/09/2016.
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8comentarios 640 lecturas versolibre karma: 74

Liras a fuego lento

Fuego lento que quemas,
falto de remordimiento incineras,
me destruyes poemas,
rápido desesperas,
te comes las manzanas y las peras.

Fluyes ligero al viento,
con tus brazos y manos ni me abrazas,
eres todo un portento.
Fuego lento que abrasas,
poco a poco me atrapas y me cazas.

Fuego lento destruyes,
machacas y disparas con mortero,
no corres, jamás huyes;
vil eres traicionero,
cruel estocada final de torero.


@SolitarioAmnte
iv-2017
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15comentarios 223 lecturas versoclasico karma: 75

Mensajes (sin)des(ti)no

Cartas te escribo.

Te extraño.

No te olvido.

Pensé en acudir a ti,
decirte todo aquello que
desde hace tiempo debías oír.

Rabia.

Los sentimientos no se van a ir,
apartados se quedan en mí.

Impotencia.

Despertar día tras otro
y no saber si te quedas.

Increíblemente lo haces,
de forma insoportable,
simplemente a tu manera.

Angustia.

Culpo por ello a la distancia,
que siempre solía importar.

Sin ser jurado,
dictaste tu propia libertad.

Hiciste de víctima,
jugaste (con) fuego a(migo).
Sin darte cuenta
te puedes quemar.

Me reencuentro.

Mientras,
tú,
te sientes perdido.

Sin rumbo;

Y yo,
aquí.
(Sin) sen(ti)do;

(Ojalá) para (no)s(otros)
nunca haya un destino.
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8comentarios 113 lecturas prosapoetica karma: 77

Besos de amapola

Esculpiste
tus versos de fuego
en las calderas
de mis entrañas.

Cincelaste
tus besos de amapola,
alucinantes,
embriagantes;
en cada arista
de mi piel.

Me diste a beber
a borbotones,
el café espeso
de tus ojos;
y el dulce elixir
de tu éxtasis.

Me dejaste cabalgar
las extensas llanuras
de tu cuerpo,
y escalar tus montes
hasta la cima.

Devoraste mi alma,
a dentelladas,
bocado a bocado.
Bebiste
toda mi pasión líquida.
Succionaste
cada mililitro
de mi sangre.
Hiciste una sopa
con mis anhelos.

Y cuando te saciaste,
cuando te cansaste,
huiste despavorida;
lejos de los despojos
de mi esencia,
tras tu próxima víctima.


@SolitarioAmnte
vi-2017
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8comentarios 284 lecturas versolibre karma: 82

Senryu (fuego para dos)

Un café, un té
y fuego para dos.
Romance al alba.


@SolitarioAmnte / vi-17
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sin comentarios 80 lecturas versoclasico karma: 93

Miradas con sabores dulces:

Qué capacidad de sintetizar la vida tenéis aquellos que únicamente pensáis que lo importante es el color de ojos, que el azul es mucho más bonito que el verde o que el marrón está por encima de cualquiera.
Pero, ¿qué hay de la luz de la mirada? De ese fuego que arde dentro de cada uno prendiendo cada roce y cada instante, descubriendo un universo entero en una pequeña pupila en la que uno puede perderse sin límite de veces, en la que podemos bailar incluso cuando no nos sepamos los pasos, en la que podemos cantar tan alto como queramos, en la que podemos sentirnos libres siempre.
Qué bonito eso de ver brillar la mirada, de fijarse en cómo se enciende cuando hablamos de nuestro libro favorito o cómo se ilumina con cada carcajada que ha sido guardada hasta que no podíamos más y estallamos.
Estallamos y nos prendemos enteros, aunque era algo único porque ese fuego no quemaba, solamente nos encendía hasta hacernos brillar más fuerte que el Sol.
Quédate con esas miradas en las que puedas dar millones de vueltas hasta marearte, incluso con aquellas que a veces, en vez de Sol, sean Luna, sean la Tierra o incluso la galaxia entera. Esas miradas con las que sobran las palabras porque sabes todo lo que se esconde detrás.
Quédate con ellas y no las pierdas nunca.


@magiaenmiradas
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2comentarios 73 lecturas prosapoetica karma: 65

El centinela del hielo

Hay un centinela frente al rascacielos del hielo. El perímetro es un hormiguero de almas bramando consuelo.
Idólatras del Sire, emblema discernible con ojos torvos y abisales… sensaciones fantasmales.
Laudable por estigmas respetables. ¿Reales?
Algunos seres ancestrales dudan de sus avales.
Almas prendidas de su ojal tintinean sin cesar.
El Sire vive en hielo eterno. El centinela custodia su reino.
Guardián de selvática mirada, larga melena opaca acaricia la espalda.
Boca que mana humaredas, candentes moléculas para la morada.
Centinela abisagrado en honor al pasado que ansía el bien preciado.
Hielo y fuego.
¿Quién gana al hielo?
¿Quién vence al infierno?
Sólo el corazón que ansía amor eterno.

Marisa Béjar, 04/07/2017.
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2comentarios 218 lecturas versolibre karma: 87

A tan sólo un instante

Con unos trozos de carbón para los ojos, una zanahoria por nariz y unas ramas formando los brazos, sus dos amores terminaron el muñeco de nieve; y felices, canturreaban dando vueltas a su alrededor.
Aunque hacía frío, el cielo estaba despejado y el viento en calma. Respiraba paz disfrutando de la escena, hasta que percibió, que un extraño silencio, solamente roto por las voces de los niños, lo envolvía todo. Un instante después, una especie de siseo, cada vez más intenso y cercano, hizo que los niños se parasen mirando al cielo. Un misil de fuego atravesó la casa y el jardín, arrasándolo todo. Parecía el despecho de un ser del inframundo, cobrándose por ese momento de felicidad.
El río cercano se tiñó de rojo y un denso humo negro lo llenaba todo.
Alguien, en alguna parte decidió, que había comenzado el fin del mundo.





Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2017/09/03/escribe-tu-relato-de-septiembre-i-el-escr
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12comentarios 194 lecturas relato karma: 92

Adicto

Adicto al café solo contigo,
a tus labios
y a tu mirada.
Adicto a todo eso
que me quite el sueño
cada madrugada.

Adicto a atardeceres
bien acompañados.
Adicto a tu cuerpo,
y a mis deseos
mal conjurados.

Adicto a los ojos,
a las ojeras
y al exceso de sueños.
Adicto a ese corazón
que rompe las costillas de la caja torácica
que lo retiene jurándose que no tiene dueño.

Adicto al fuego
en todas sus formas.
Un mechero,
un cuerpo,
un “te quiero”,
un “lo siento”.
Un "lo siento, aún te quiero".

Adicto al amor,
que me das,
al odio,
que no recibo.
Adicto a todos los sentimientos.
Adicto a las personas
que con solo verme los ojos
saben que miento.

Adicto
a los párrafos que no digo.
Yonki
de las veces en las que sin querer,
te describo.

Adicto a un verso de Neruda,
al saxofón de Charlie Parker,
a la voz de Amy
o a Goya y su maja desnuda.
En general,
adicto al arte.
Adicto a la vida.
Adicto a medias lunas.
Adicto a mirarte.
Adicto,
si me miras.
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2comentarios 135 lecturas versolibre karma: 78

Despedida

Vas lento, despacio siendo certero
y casi que eres daga clavada
en mi corazón..

Te has vuelto lejanía,
como un casi nunca,
como pocas veces muy cerca.
Yo sé lo qué tú.
Vamos a menos como extinción.
Ya ni estás a mí alcance si quisiera,
decirte poco, es hacerme a la idea,
de que somos,
la rima de una estéril espera.
Un inútil fuego ardiendo.


Deseándome.
Me deseas la venganza del olvido
entre recuerdos que permanecen
mientras vivo.

Amor, estos ojos te dicen, ven.
Pero tú, mi amor, ni te vienes,
ni te vas.
Tu defecto es una ausencia
bien palpable, intermitencia.
Y aunque lo mío será,
volverme más allá.
Y un sin ti;
Tengo que elegir:
entre ser como el velero en la mar
o como la llama que nos va ardiendo.
A mí me duele ser fuego.

El juego de nuestro amor.
Nos duele:
el cuerpo
ni lo quiere,
no lo desea,
ni nos soporta.
El animal herido ya no desea saber
sobre lo nuestro.


El cuerpo no lo quiere.
Yo apago el mío.
Me vuelvo al mar.

Maite Gras.
@la_biografia
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2comentarios 136 lecturas versolibre karma: 88

Tanka (león de fuego)

Rugiendo el sol
desgarra hoy el cielo índigo
fulgor brillante
y el fuego de sus garras
abrasa el firmamento.



@AljndroPoetry / xi-17
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13comentarios 2113 lecturas versoclasico karma: 91

El panteón negro

Paul Verlaine
bebiendo y llorando solo
ante la imagen de Rimbaud
en el fondo verde
de su copa de absenta.

Rimbaud
que ya andaba lejos
de la elegancia de la desesperación
para ir en busca
de las mágicas formas
de la felicidad
que a todos alcanza.

Charles Baudelaire
quemando su herencia y sus dones
con aguardiente
mientras el demonio
se agita a su alrededor.

Edgar Allan Poe
muerto, borracho, en una fría calle
empedrada de Baltimore
envuelta en misterio.

Y un servidor,
que por un maldito amor
casi no lo cuenta
si los del 112 y mi madre
no me hubieran deslertado,
en mitad de mi suicidio,
para hacerme un lavado de estómago.

Cuidado, joven poeta,
cierta poesía es un fuego salvaje.

Que no es bueno tragarse
más de tres poemas malditos
hasta la maldita poesía lo sabe.
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22comentarios 294 lecturas versolibre karma: 90

Lamerse las heridas

El crepúsculo es cera irritante
y el amanecer sólo una calavera lustrosa.

Poco antes de la total derrota
nos lamimos las heridas
ante el espejo social;
como gatos aterciopelados
o huesos carcomidos
por el hambre,
supusimos que el mañana
sería lo que es ahora
pero con menos ruido
y más esperanzas.

El mañana es un fuego intenso
que colapsa nuestras perspectivas.
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3comentarios 176 lecturas versolibre karma: 98

Allá por Córdoba

Quien se deje manchar de fuego,
volverá a casa con el luto de la tarde
en el la piel, en el corazón.
Volveran los coches
bajo los sangrantes techos
a dormir como si durmieran,
y los señores (la calle huele
a pan con café) al nido
tras un vuelo aventurero,
y las señoras a pacer
trocitos de amor sobre la cama.
Y los fantasmas de los que fueron
niños y que hoy miran sin mirar,
a patear las calles, a roer el tiempo.
Alegres, las sombras solamente,
en medio de la brisa de fuego,
mueren y renacen embravecidas,
contemplan con asombro
como se hunde el dedo del cielo
allá por Córdoba, lejana y sola.
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5comentarios 80 lecturas versolibre karma: 92

Cuentan que morí de frío

Fue la última noche de febrero, algunos la recuerdan como la más fría en muchos años. Tras un largo invierno regresaste a oscuras y en silencio. Posaste tu gélido cuerpo sobre el mío y yo... Yo me encendí con todo el fuego acumulado en tu ausencia.

Cuentan que morí de frío, no saben lo que dicen.

Foto y texto @nuria_sobrino
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6comentarios 160 lecturas relato karma: 85
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