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Paso a beso

Amanezco en el mismo mar de dudas donde nos ahogamos por última vez.

Gracias al cielo aún sé alzarme a él cuando mis alas se secan a la luz de un sol que brilla más de la cuenta.

Si tengo que elegir entre emprender el vuelo y salvarte a ti del naufragio, dame un beso antes de irte.
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Azul

Marinero suicida en mares de letras,
oleaje de palabras y tormenta de versos.
Mi calma los espacios en blanco
a la deriva de un asfalto tintado en negro.

Provócame tú, en azul
a que zarpe de madrugada
sin más viento que un suspiro,
sin más vela que una hoja en blanco,
sin más destino que una mano zurda
que hace a la vez de timón y ancla.

Que soy marinero de azules en un mar de tinta
descomponiéndome y mostrándome en azul
como azulados son mis vértigos
en horizontes calmados de tormenta.

Píntame de colores para surcar tu mar
y no hundirme entre el pliego de mis hojas.
Colorea las piedras del espigón
donde descansa el faro de tus ojos al verme.
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Sin refugio

En caballos de espuma
navegaba mi niño.
En caballos de agua
con las crines heladas.
Nadie viene a arroparlo.
Nadie le enciende un cirio.
Otros niños vendrán
frescos como los lirios
cabalgando en la espuma
removiendo las almas
a la luz de la luna.
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Mis paseos por el mar

Paseo con mi soledad a solas
por un desierto,
y le cojo la mano.

Ella me mira, sonríe, y de pronto
caen todas las compañías innecesarias,
el barullo incesante,
los ruidos de los coches.

Y en frente estás tú, con tu torpeza infinita y tus labios de Diosa.
Pero nos separa un mar.

Y apago todos los televisores de la ciudad,
me quito los cascos que siempre llevo,
los pantalones que tanto pesan
y la mierda que tanto quiero.

Y en la que intento cruzar el mar,
mi corazón se congela con tanta sal
y mi deseo se pierde entre tanta ola.

Ojalá pueda llegar a tu orilla,
juntar las tierras,
beber la sal.
Ojalá pueda tener dos alas
y llevar la alegría
allí donde estás.
Ojalá que el mundo sea Pangea,
ojalá que la sal se pueda andar
ojalá que el mar sea tu cuerpo
y yo allí, un habitante más.

Ojalá que la vida me lleve contigo
y que la soledad pueda descansar.

Ojalá
que nadie me escuche
que todo sea un sueño,
y que cuando abra los ojos
ya no sepa a quien mirar.
Porque ahora
ya no se quien es más bella
si ella
o la soledad.
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La chica del top blanco

(Saciaba mucho mi sed de mirar en ella,
y al mismo tiempo ella me daba mucha sed de mirar)
Tan de blanco
Que combinaba
con todos los colores
Y pensaba

Que era linda
(era mar)

Que era blanca
(era arena)

Que era radiante
(era sol)

Que era decidida
(era olas).

Pero después miré bien
Y vi
Que el mar se esforzaba en igualar su belleza
Que la arena imitaba su blanco
Que el sol la miraba para brillar como ella
Que las olas se inspiraban en su firmeza

No era ella la que se parecía a la playa:
la playa buscaba su espejo en ella.
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Pasión y locura

Le pedí al destino que me muestre
mi camino y mi verdad
y descubrí que mi alma renace
cada vez con un sueño
bañado en agua salada...
mi alma que sigue descubriendo
sensaciones de asombro,
que tengo ganas d sofocarme
cuando corro al teléfono esperando
la llamada de alguien que me extrañe ,
que me diga algo bello
y yo advierta sus deseos de verme
alguien que en vez de esperarme
venga hacia mi ,
que sienta el calor de mis ojos ,
que recorra mi cuerpo,
que me bese , besándome ,
dejándose llevar...
poco a poco mi amor
se convierte en piedad ,
poco a poco mi amor
se convierte en lejanía
aquella desesperación que me agitaba
ya es un leve ,
levísimo escozor
que desaparecerá
no me resigno!
No ceso de luchar!
No acepto migas,
daré del mismo modo en que recibo
podre abrir la puerta
o bien cerrarla,
todo dependerá de lo que sienten por mi...
no soy tonta como creen
caso los pensamientos
como si fueran mariposas en el aire
llego el momento de decir todo o nada
se termino la espera!
los tiempos para exigir,
ahora será a mi modo
y mi modo es expeditivo
no tiene vueltas ni marchas
estoy dispuesta a todo,
a encontrar un hombre
que me ponga su pecho
para que mi cabeza
descanse sobre el,
que me haga dormir
y sujete mi mano , que me cuide ...
y vea de mi lo lindo
y que alguna vez me pregunte si soy feliz ,
que al hacerme el amor piense en mi
y que mi goce sea su placer,
que me AME y note que me AMA
que no me obligue a tener que estar adivinando
o tener que recordar que alguna vez me lo dijo,
que no sea avaro con sus palabras ...
hay tanta soledad desparramada ,
sedienta de ternura y compañía ...
hay muchas emociones
que buscan de envase el corazón...
es tonto conformarse con un muro que se niega
a tener su enredadera
su propia flor perfumada
su cuota de
PASION Y LOCURA
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Qué daría

Qué daría por un beso robado al viento
si de sus ojos brotara un canto,
y de mis manos meciera el silencio.

Que daría por la caricia arrojada a la mar,
una tarde cálida en primavera,
si consigo el tesoro de una espera.

Qué daría al diablo por una luna llena
en las noches lóbregas de soledad
si encendiese mi alma una vela.

Qué daría a los ángeles y a las hadas buenas
al oír el sollozo de un niño perdido
buscando a su madre en las escombreras.

Qué daría por visitar el añil de los cielos
y hablar con sus estrellas dormidas
del valor de la vida y de los sueños.
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Pleamar

Cuesta creer en la arena como piedra molida,
pensarla, grano procesado, triturada por el mar.

Ese mismo mar sabe de desgaste y erosiones,
conoce el roce, la intimidad de los acantilados,
su mano húmeda e inmortal rompe los siglos,
machaca al granito, lo pulveriza con caricias.

Mima las costas ancestrales con ese cariño,
ese amor entre ancianos que ya se conocen.
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La madeja de los sentimientos

En las profundidades de mi alma
cohabitan silencios y penumbras
junto a las afables reminiscencias
En ese lugar remoto tejo madejas
cuerdas del teatro de mis pupilas
las que hacen brotar las lágrimas
Unas llevan cosidas melancolías
otras son melodías emocionadas
retales que tiñen de color mis días
Decidida a nadar evitando mareas
contracorriente sin un salvavidas
sanando cada una de las heridas

[Blu indigo]
Técnica mixta
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De viento y de agua mi libertad

"En el viento
que viene y que va...
Suelto mis penas y miedos.

En el viento
que viene y que va...
Vuela la risa y el llanto."

Mis poemas apagados
hijos de la nada,
con el soplo más leve
temen naufragar.

Poderosa es la fuerza
que aún los sostiene
¿Son versos de aire
o versos de mar?

Deja que piense...
Pues a veces siento
que no huelo a brisa,
es aroma de sal.

¡Cántale al viento!
me ruega el recuerdo...
¡Grita a la marea!
me dice la piel...

Anegan mis olas
las grietas saladas
que surcan los mares
de la eternidad.

Alejo con fuerza
las nubes oscuras
que rondan el cielo
de la soledad.

Soy discípula del viento,
soy hija del mar,
soy verso de agua
y el aire mi libertad.
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7comentarios 341 lecturas versolibre karma: 56

Recita al aire

Escríbeme palabras y forma versos
que acaricien el alma
que endulcen el pecho
y cada día recítalas al aire,
que viajen por montañas ,
que atraviesen ciudades,
mares ,ríos y el tiempo.
Canta al viento tus canciones
unas de amor, otras de nostalgia,
que cuando el frío viento
llegue y toda me envuelva,
tus tibias notas abriguen mi alma,
y den calor a mi cuerpo,
y me susurren suavemente al oído
un cálido ¡Te quiero!
para llenarme de sueños ,
que me darán fuerza ,
para luchar por la vida
y vencer desafíos.
y así continuar mi camino
muchas veces sinuoso,
que cuando quiera rendirme,
tu canto y tu verso
me recuerden que cada día
la vida nos regala un nuevo comienzo.

MaluMora
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Las Olas de tus Caderas

~
Se adentró en la orilla del mar como quien se pierde con gusto entre las calles de una ciudad desconocida. Llevaba en la mano derecha un vaso ancho de tequila, pero sin tequila. El hielo hacía el paripé y le mojaba los labios así de vez en cuando.

Yo la observaba desde los adoquines. No me apetecía que los granos de arena se pegaran a mis piernas ni que el agua fría me desestabilizase la temperatura corporal. Ese era su trabajo y nunca la vi pedirse una baja (gracias al cielo). La camisa azul ajustada abrazaba su cintura y dejaba entrever sus nalgas perfectas a cada paso que daba.

Podría haberme enamorado treinta y ocho veces. Tantas como pisadas dio hasta llegar al agua.
Yo llevaba las manos en los bolsillos, porque, en ese momento, las caricias eran cuestión de miradas. Y yo había biengastado todas las que tenía aquella tarde.

Cuando llegó a la orilla, arqueó su pierna derecha e introdujo los dedos de los pies en el agua. Luego los clavó en la arena y los arrastró hacia atrás. Parecía que la marea la seguía. Imitaba sus movimientos. Siempre he pensado que hasta el mar se enamoró ese instante de ella.

Aquella noche deseé convertirme en una gota de agua marina, para besar los pies de aquella princesa que llevaba un moño despeinado y gafas anchas.

@blue_mids
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Capitán

¡Oh Capitán mi Capitán!
¿De dónde viene ese canto que no veo?
¿Por dónde me asaltan las palabras,
el verso cojo, el eco que quiere ser voz?

Capitán, ¿qué hago si soy mar?
Sin manos, sin rumbo,
con su silencio sediento
y sus ganas sin hambre.

Torpe marinero de agua dulce
ahogado tantas veces, como atardeceres
recuerda en la cofa de otros barcos.

Llevo el mar en las entrañas
se desborda por mis ojos al soñar.

Y a la vez ser puerto, atracando mi nave
en los confines de alguna ilusión vacía.
Ser orilla sin saber calibrar mi profundidad,
hasta que es demasiado tarde
y todo mi mar lleno de restos
de un naufragio, no siempre anunciado.

¡Oh Capitán mi Capitán!
Y yo, haciendo ver que quien
traza la ruta son mis manos
cuando eres tú quién me arrastra
por todos los acantilados del mundo
con la sensibilidad por vela mayor.

Y es que, Corazón
amar es, ver antes la belleza
de las olas estallando una y otra vez,
que el peligro del crujir inminente.
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Marejada

El poeta en lo alto,
con ademanes suicidas.
Las piedras coronando al mar,
que empuja pertinaz,
como luchando con último estertor
para la conquista.
Se desliza débil, exangüe,
pero tirando de pundonor,
hasta que, cierto día,
hambrienta de poesía,
arrastre al poeta y devore su deshumanidad .

Piedras agrietadas y disformes,
la superficial memoria
de la escalada tenaz del mar
¿te imaginas que,
como el agua esculpe las rocas,
Moldeasemos el cuerpo de nuestro amante
A la vez que deshacemos
Su enramado de lujuria ?

Dirás que al mar le lleva tiempo,
Mucho, rozando la eternidad.
Pues que sea diuturno el coito
¿Cual es el problema?
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4comentarios 179 lecturas versolibre karma: 54

Sueños húmedos

Mi mar rompe tus olas,
tus holas ahogan mi calma.

La gaviota cae al suelo,
sin suelo me deja tu mirar.

El cangrejo sale a la arena,
construye un castillo en el aire;
a su torre más alta trepan tus gemidos,
tu alarido me arroja por la ventana;
en el crustáceo se incrusta mi corazón.

En Venus hay un monte,
el navío suelta su ancla;
tu monte de venus
se ancla a mi faro de Alejandría.

El velero iza sus velas,
en vela paso mis noches
entre húmedos sueños marinos,
olas, gaviotas y crustáceos
fumando castillos en el aire.

@SolitarioAmnte
iv-2017
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Al mar

Yo te cuento
Tú me cantas
Yo te cambio algún secreto
por historias de piratas
que perdieron su velero
por el amor de una dama.
Yo te cuento
Tú me cantas
Cómo doncellas marinas
con su irresistible influjo
al navegante dominan
con resistentes embrujos.
Yo te cuento
Tú me cantas
Susurras con voz de espuma
melodías encantadas
Danzas sobre leves dunas
peinando arenas doradas
¡Cuántos cuentos en los cantos!
¡Cuántos cantos en los cuentos!
Yo te cuento
Tú me cantas
Yo te siento
Tú me atas.

Alicia Fdez.
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Haiku

Vi el mar azul
en aquel horizonte
vi, cielo azul
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Puedes decirme Ari

Anoto las cosas en mi mano para que no se me olvide lo que tengo que hacer. No se diferenciar entre una lechuga y un repollo. Me río de todo sin razón (hasta llorar), pero no con todos.
Amo el mar. No hay nada que un poco de agua salada no pueda arreglar.
Creo en el amor a primera vista, incluso en el amor verdadero que nos desestabiliza para siempre.
Me gusta caminar o viajar en bus, creo que me hace pensar mejor las cosas. Eso si, camino super rápido o me sigues el ritmo o te quedas a mitad de camino.
Soy muy torpe.
No se lavar ropa ni preparar café.
Muero por una cerveza bien fría, sin importar el día, la hora o la ocasión. Leo hasta 3 libros a la vez, suelo aburrirme muy fácil por no estar satisfecha nunca.
No soporto los tacones ni el maquillaje en exceso.
Con frecuencia me siento distinta al resto, como si encajara con todos y a la vez con nadie.
Cuando quiero algo no me rindo. Puedo ser un poco dispersa, pero tengo mis objetivos bien claros. Soy la mejor confidente que nunca tendrás. Por si no lo habías notado no se si se querer, pero quiero con todo lo que se.
Y si hubiera sido mas estructurada, madura y más segura de mi misma hubiese estudiado algo como derecho o medicina, pero gracias a Dios que soy un desastre y estudie Comunicación Social.
A raíz de eso descubrí que me gusta escribir.
Así que, comencemos.
Hola, mi nombre es Ariadna, puedes decirme Ari.
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Juntos (microrrelato)

En el azul de sus ojos se reflejaba el miedo. La velocidad del coche transitando fuera de control, era cada vez mayor. Pisaba una y otra vez el pedal del freno, en un intento nulo de conseguir detener el vehículo. Horrorizada pensaba, que cuando alcanzaran la zona de curvas, se saldrían de la carretera que bordeaba la costa, y caerían al mar.
El niño viajaba en el asiento de atrás, sentado en su silla de seguridad. A través del espejo retrovisor, podía verle dormir, y ella sólo quería estar entre sus sueños. Ocupar sus pensamientos. Que sintiera sus brazos protectores, rodeando su pequeño cuerpo. Y susurrarle suavemente: “-te quiero, te adoro. Iremos juntos en este viaje.”
Mientras el sol iluminaba por última vez su cara, un golpe seco contra el pretil de la carretera, le hizo abrir los ojos. Las ruedas del coche ya no tocaban el asfalto. Volaban hacia un lugar inmensamente azul. Ella extendió su mano intentando llegar a tocar las suyas. Sus miradas se encontraron y se unieron para siempre. Ya no habría nada más allá de ellos dos. Un Universo completo se había formado y llenado de un amor, con el que iban a traspasar la eternidad. Juntos, unidos para siempre. “-Cierra los ojos y soñemos, mi cielo.”
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Enamorándome de la tormenta

Te acercaste a mí y las nubes grises se asomaron a tu espalda, anunciando la tempestad que se avecinaba.

Tú eras la Luna.

Yo la marea.

¿Cómo no iba a sentirme atraída por ti?

Pero esto iba mucho más allá de la fuerza de gravedad.

Te abalanzaste sobre mí, como una gran ola tragándose un pequeño barco perdido en alta mar. Me besaste, hiciste que izara mis velas con el viento acariciando mi rostro, volando nuestra ropa, llevándonos hasta nuestro camarote, dándome la valentía para hacerte mía, ¿Qué más daba? No había problema en que el agua y la arena se juntaran.

Entonces escuché el canto melodioso de las sirenas, y en tus ojos pude ver gaviotas volar, delfines saltar, peces fuera del agua respirar. Mi corazón salió a cubierta y se empezó a bambolear, el radar emitió su señal de alarma, su aviso de peligro, pero ya estaba muy lejos de la orilla, no había manera de regresar, ya me encontraba navegando en tu salvaje mar.

Yo solo quería ser un náufrago en tu océano. El pirata que conquistara tu inmensidad.

Que bien se sentía la lluvia en mi cara. Que bien se sentía danzar al son de la corriente.

Mis pies sintieron el agua helada entrar por la proa,

dijiste que todo estaría bien.

Empecé a ahogarme, a sumergirme en ti,

suplicaste que no te dejara.

Oh, mi Poseidón,

y yo no tenía el valor para dejarte.

Tomé el timón.

Giré a babor.

Mis labios dispararon un “te quiero“,

proclamando mi condena.

Y me adentré en el ojo de la tormenta.
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6comentarios 137 lecturas versolibre karma: 77
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