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Eterna parafernalia inconsciente

Eterna parafernalia inconsciente que marcha a la deriva sin ton ni son,
embriagada por el rugir sistemático de la gran muchedumbre.

Estático es el tiempo en el devenir de la eternidad,
estática la causa que tengo pendiente, sin saciar,
envuelta en terciopelo de oro y ejerciendo una fuerza magnética que atrapa cualquier opción de fin.

Salada el agua que bebo, salada en el paladar,
cada paso que doy pertenece a un círculo ensangrentado de color rosa,
y refleja la confusión cíclica que ataca mi voluntad,
esa voluntad que apenas existió y a la que tanto se agarra el hombre para explicar lo inexplicable.

Marea verde de somnolencia,
periplo de estrellas contra mí,
labios rajados y ensimismados,
hechizados por tanta tentación vulgar y adictiva que manipula nuestro sistema cerebral,
convirtiéndose éste en una marioneta sin dirección anclada en algún estado atemporal.
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1comentarios 149 lecturas versolibre karma: 12

Lo más grande de este mundo

Siempre que pienso en lo más grande de este mundo
pienso en mi madre.

El dolor de parir,
el esfuerzo de criar,
la angustia de los días
entre penas y alegrías
hasta que aquello que has formado
crece y se va.

El hijo que ahora ha crecido algún día morirá

La vida es injusta y duele
tarde o temprano
en el mundo o en la muerte
tu amor te arrebatará.

Los hijos son de la vida, dicen
pero no por eso duele menos
cuando se los lleva o los mata.
Los padres no entierran a los hijos, creen
así debería ser
¿mas quién piensa en la tristeza
del hijo que al padre entierra?

Por eso siempre que pienso en lo más grande de este mundo
pienso en mi madre.

¿Pensarás tu en estas cosas
madre mía
así como las pienso yo?


Heclist Blanco
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1comentarios 155 lecturas versolibre karma: 10

Contrarios

Ojalá tengas la suerte de vivir.

Y con vivir no me refiero a pasar por la vida.
Con vivir me refiero a vivirla, a agotarla, a disfrutarla.
A soñar, viajar y amar. Amar soñar que viajas.
Soñar que viajas y amas. Viajar y amar que sueñas.

Sentir y hacer que sientan.
Conocer todas las sensaciones que puedas, las buenas
y las menos buenas, las malas y las menos malas.

El suave roce de la brisa del mar,
el viento huracanado de la montaña más alta del lugar.
Volar y tener un aterrizaje forzoso.
Necesitar y sentirte independiente.

Ojalá tengas la suerte de vivir en un mundo de contrarios.
Porque a veces, los contrarios, son los que mejor encajan.
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1comentarios 142 lecturas versolibre karma: 42

Déjame soñar

No deshagas mis sueños tejidos de utopía los días azules
cuando parece que todo está en calma.
Ni anudes mis alas con sogas de realidades insalvables.
No ligues mis pies a una esquilmada tierra de anhelos por cumplir,
donde el pino y las madreselvas se ahogan en arenas movedizas.
¡Déjame que siga cabalgando en mi locura! No seas mi Sancho Panza.
Otórgame el privilegio de volar como un cóndor
por encima de montañas hechas de ilusiones cumplidas.
Permíteme mover la ficha que haga al mundo avanzar
por las sendas de la equidad, la justicia y la igualdad.
Por las encaramadas colinas verdes de
la confraternidad, la libertad, y la solidaridad…,
tomando imperecederamente el aterciopelado atajo de la paz.
Para que, cuando se cierre el libro de mi vida, sintiéndose realizados,
descansen tranquilos todos los sueños por los que luché.
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Poesía es libertad

Transformé mi suicidio en poema
y encontré la salvación.
Siento no poder sanar este mundo enfermo
pero pude sanar yo,
y mi roto corazón.


Heclist Blanco
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2comentarios 95 lecturas versolibre karma: 29

El mundo duele

Duele con su aroma acre el mundo.
El mundo duele
en su podredumbre.
La vida
con crueldad
nos atenaza la garganta.
Y duele con su aroma el mundo.
Duele el mundo
y su fiereza.
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3comentarios 352 lecturas versolibre karma: 46

Mundo pálido

Palidece el mundo
a la luz del día
ojos que no ven
ojos que no miran
ciegos los sentidos
torpes corazones
que en sí mismos giran
no ríen, no cantan
no aman, no gritan
ajenos al otro
matando la vida.
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4comentarios 432 lecturas versoclasico karma: 63

Su mirada me pertenece

Somos guerreros en esta vida, nacimos para pelearla, para poder llegar a ser Reyes en la otra.
La memoria es selectiva y corta, solo guarda instantes, momentos, pero nosotros elegimos cuales. Un aroma, un color, una textura, nos trae recuerdos, nos hace volver a ese momento, el de la foto. La memoria no tiene tiempo, no entiende de distancias, todo lo trae acá y ahora; es una manera de regalarnos unos minutos extras de vida.
Recuerdos que se hacen tangibles, miradas que nunca se fueron, caricias que permanecen, que se sienten y que nos provocan sonreír. Recuerdos que nublan la vista, que desatan ternura, los ojos de mi papá por ejemplo. Creo que por sus ojos aprendí a leer los de los demás, a ver hasta el fondo, a llegar hasta donde nadie más ve. Creo que por sus ojos enloquecí y se me hizo obsesión conocer todos los demás, hasta los míos. Por sus ojos veía el mundo con los colores que él lo pintaba para mí, con la luz que le agregaba con su sonrisa. Por esos ojos, descubrí que no todos vemos igual, que hay matices distintos, que no significan error, solo diferencias. Por esos ojos, aprendí que seguro mañana se ve mucho mejor que hoy, que nada permanece igual, que siempre hay cambios, como las estaciones. Por esos ojos, jamás dejé de sonreír; que una sonrisa cambia gritos y dolor por palabras, eso también me lo enseñó.
Por esos ojos, todavía ven los míos.
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Cierra los ojos y engaña al alma

Cierras los ojos para que deje de hacer daño. Cierras los ojos para ver un mundo diferente al que se erige frente a ti.

Cierras los ojos y las voces se convierten en ecos, el olor en aroma viejo, el paisaje se desdibuja y el sabor se traga. Amargo.

Y duele.

Pero abres el libro de la ilusión. Escuchas el mar en calma, olas débiles que rompen en la orilla acariciando la arena; hueles las rosas frescas del jardín al alba, pétalos empapados en el silencio del rocío; ves las montañas nevadas y juegas con la nieve; bailas con la arena; y bebes un sabor dulce.

Y el dolor se diluye en el desagüe. La inquietud se contiene y el miedo se encoge.

Y lo escondes.

Y lo olvidas.

Y sonríes mientras reproduces la fábula que sostiene tu cabeza. Bálsamo para cobardes, recreo para valientes, burdo acicate para ánimas humanas.

Y dejas de mirar de frente objetivo, esquivas, apartas y ocultas la naturaleza a tus sentidos.

Solo entonces reemprendes el pasaje pisando firme sobre el asfalto bravo, pero ciego a la existencia real, mientras levitas plácido sobre una pretendida quimera.

Cierra los ojos.
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2comentarios 260 lecturas prosapoetica karma: 56

Guarda silencio y escucha

No quiero guardar silencio y tener que escuchar el horror de este mundo.
Es cruel tener que asomarse por la rendija del infortunio y no poder hacer nada por detenerlo.
No quiero ni pensar que tal vez sí podríamos hacer algo para evitarlo.
Pero hemos olvidado en el recuerdo el amor para arreglarlo.

Alguna vez mis manos fueron lo suficientemente sensibles para hacerlo.
Solo me bastaba con tocar el cántaro roto de las desdichas.
Tomaba todos los pedazos rotos y los vaciaba de la común epidemia de la avaricia.
Nunca me importó el tiempo que se llevará para poder conseguirlo, valía la pena lograrlo.
Uno a uno cada pedazo de horror de los recuerdos marchitos quedaban en mi presente solos.
Sin ningún significado que lograra lastimarme.

Ahora sueño con la buenaventura de las palabras.
Que prometen tener un mejor futuro no solo con vivir una mejor sonrisa.
No puedo ocultar el brillo de mí alegría por cada poesía que estoy seguro romperá las cadenas que nos atan.
Nunca renunciaré al sabor de la esperanza, es como ese jarrón roto que con mucho cariño se repara.

Pronto apartaremos a todos ruidos que solo nos aturden y no permiten que hagamos un alto.
Guardaremos silencio y escucharemos el lamentable horror que envenena hasta morir a este mundo.
No será nada agradable lo que nuestros ojos descubran.
Pero tal vez, solo tal vez, solo así podíamos no renunciar a la última oportunidad que tenemos para cambiarlo.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
12/04/2017.
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4comentarios 429 lecturas versolibre karma: 58

El cuento de la noche...

Resulta que cierta noche, nos encontrábamos recostados sobre el césped morado, con la cara al cielo viendo como las nubes semi grises y pardas se rasgaban unas con otras dejando estelas que eran precedidas por la luz de las estrellas, ellas, con su magnífico brillo no dejaban de asombrarnos, ya que a veces se notaban azules e intensas y otras tantas parpadeaban amarillas o rojizas, era un espectáculo de luces que nos brindaba la noche sólo para nosotros.

A pesar de lo bello que pudiera ser aquel panorama, yo giré mi rostro y vi la línea que definía ese perfil tan único que la diferenciaba de todo y de todos, su hermosa tonalidad azul pálida, sus ojos grandes y negros como espejos, el cabello también negro largo, liso, su piel suave con esos pequeños lunares, el cuerpo delgado trazado y esculpido por el viento, sus manos con los dedos largos y finos, los dientes blancos como perlas que brillaban dentro del verde mar y que eran las estrellas submarinas en ese cielo húmedo, los labios gruesos en ese tono anaranjado y la sonrisa que tenía la fuerza de mil soles.

Ambos veíamos las lunas tan juntas besarse, que no permitíamos que nos dejaran atrás, nos tomábamos de las manos y con gran cariño y placer nos besábamos suavemente, con calma y con entrega tal como si no existiera un mañana.

Ella amaba las historias y yo le relataba una sobre gente fuera de nuestro mundo, pequeñas personas completamente distintas a nosotros en apariencia pero con una misma esencia, porque todo lo que tuviera vida y conciencia debía de estar en un plano superior en la creación, todo cuanto pudiera existir fuera de nuestro mundo no era obra de la casualidad, así como no era casualidad estar en ese preciso momento recostados el uno al lado del otro, cómodamente sobre las alas que nos daban ese calor y suavidad. Decidí extender una para abrazarla ya que parecía tener un poco de frío, mientras que mi mano no podía dejar de acariciar ese rostro tan perfecto.

Proseguí con mi relato, "En este preciso momento, créeme que hay alguien en algún lugar, con la persona que más ama, abrazándola, acariciando su rostro y admirando lo perfecta que es", ella me miró fijamente y sentí como me elevaba sin despegarme del piso, "Yo creo que lo que dices es cierto, sino... que caso tendría la vida en otros mundo sino tienen momentos como este" los dos sonreímos, notamos el claro resplandecer del rojo sol que se levantaba sobre el horizonte, "Es tarde" dijo ella, yo sólo asentí, nos incorporamos para darnos el último beso y el último abrazo, "te quiero" dije en voz baja, más para mi conciencia que para su oídos.

La tomé de la mano y emprendimos el vuelo hacia el nuevo amanecer.
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Mi mundo

Atrapado en la nada traumática
de lo que me sucede,
me fijo en el reloj
que ha superado su momento de gloria.
Su tic tac es ruidoso e intrusivo,
como una mano gélida que se cierra sobre mi corazón.
Me levanto cubierto de sudor.
Le doy la espalda.

Sigo ahí.

Gracias, me digo,
por recordarme que sigo aquí,
en mi mundo,
el mundo de los problemas
a los que me enfrento en el presente.
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sin comentarios 47 lecturas prosapoetica karma: 52

Almas soñadoras

Durante la lucha que mantienen
la soledad y mi cordura,
le pongo la tilde a "sólo"
y añado un "por ti".
Sabes tan bien como yo,
que cualquier delirio inesperado
romperá en añicos el umbral
que separa a mi realidad
de tu alma soñadora.

Lo sabes, y por eso cantas,
cual bohemio empedernido.
Usas mi piel como un músico
celestial y consagrado,
componiendo dulces adagios
con los latidos de mi pecho
y con un pellizco en el alma,
me muestras con ternura
que todos los llantos
se han marchado.

Y así es como florezco,
con tu acendrada paciencia
en mi infinita veleidad.
Salen flores de mi pecho
y no me considero culpable.
Libero el peso del invierno,
me siento vencedora.
[Ya puedo ser primavera...]

Lo tengo claro.
Tengo muy claro, que
el mundo acabará en manos
de las almas soñadoras,
para hacer canciones con la vida
y cantarlas como locos.

Si nos prohibimos soñar
estaremos condenados.
Ya lo decía Benedetti;
"La prohibición es un desafío,
que casi siempre nos derrota."
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20comentarios 264 lecturas versolibre karma: 84

Miradas...

Primera; Ausente

Segunda; Indiferente

Tercerra; Tímida

Cuarta; Sostenida

Quinta; - ¿Qué pretendes?-

Sexta; Nos echamos un pulso

Séptima; Me puedes

Octava; Me buscas

Novena; Me tienes

Décima; Te tengo

Miradas...

Miradas que dicen,
Pero si preguntas callan

Miradas que cuentan,
Pero sigues sin saber nada

Miradas que gritan,
Sobre bocas selladas

Miradas que en verdad dicen,
pero jamás serán delatadas

- ¿Y ahora, qué?-
- ¿Ahora ?, ahora nada
son solo miradas...
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4comentarios 115 lecturas versolibre karma: 84

Aires del Tiempo

Lunas que quiero ver
rompiéndose a la distancia.
Nubes que quiero ver
paseándose por mis manos.

Aires de miles de años
dando vueltas a cada historia.
Cuerpos que ya no duermen,
ahora inertes entre la tierra.

Susurros quizás aquí
donde ahora ríe un bebé.
Refugios tal vez allá
donde hoy sólo corre asfalto.

Estrellas que hoy puedo ver
pero muertas hace mil años.
Cuerpos que ya no sueñan,
ahora inertes bajo la tierra.

Planeta en otra galaxia
que este viento no tocará.

Y quizás
alguien más
viendo a su cielo,
deseando:

(comienza de nuevo el poema)
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5comentarios 122 lecturas versolibre karma: 82

El día y la noche

Amaneceres y atardeceres,
son puertas transitorias
entre dos mundos paralelos,
el día y la noche.

El mismo lugar se transforma
en otro distinto según el punto
del movimiento de rotación
en el que te encuentres.

No son las calles,
no es la gente,
son sensaciones,
es el ambiente.
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sin comentarios 125 lecturas versolibre karma: 70

Mi mundo... Mi poesía

Mi mundo es un tambaleante
universo de versos y cual es táctica
de luz, que se alterna en los polos
del vaivén del amor, que me mueve
a escribir estos versos...
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4comentarios 202 lecturas versolibre karma: 91

La doble vara de medir

No cuestiono tus decisiones
pero sí tu existencia.

Naces, creces, discutes contigo mismo
y el cerrajero opaco de la Muerte
detiene tu comprensión definitivamente.

Yo he visto a más de cien sabios
tejer sandeces, habitar en cloacas
y mendigar a los vientos del regodeo.
Cientos de miles de años
y el ser humano sigue siendo
una plataforma deforme que cree
que su existencia es algo más
que un breve suspiro aliñado
con dos o tres libaciones de felicidad.

A veces la soberbia es tal
que no tengo más remedio que acariciar
mi gato de memorias, de ronroneos,
para echarme a dormir frente a un mundo
que muere de tanto como se sobrestima.
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3comentarios 173 lecturas versolibre karma: 122
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