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La búsqueda

He cancelado mi cita con la tristeza.
Ya sin gritos, ni llantos en la agenda,
la vida me sigue pareciendo horrenda.
Lo sé, lo sé, todo está en mi cabeza.

Es verdad que... de mejor ánimo estoy,
pero aún insiste atascada en mi interior
la sensación de que habita en mí un traidor
que no me deja ser quien soy.

Y con este humor de derrota, que no cesa;
no soy más que de la sociedad marioneta,
alguien que por las mañanas se viste de impostor,
aceptando de mala gana su papel de perdedor
pretendiendo que nada le interesa.

Dentro de mí, el corazón inmóvil,
apenas y escucho su débil latido;
que suena más bien a quejido,
una llamada de auxilio a un oyente fósil.

Así pasan los días sin saber a dónde voy.
Sumergida entre la reflexión, aaah ¡qué cansada estoy!,
de navegar esclava de la naturaleza,
intentando sortear esta aventura de ser humano;
sólo espero no estar gastando la vida en vano,
al creer que la respuesta está en mi cabeza.

Eloísa Hernández F.
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2comentarios 326 lecturas versoclasico karma: 23

Decadencia nocturna

A veces la mejor rima la encuentras en el bus a casa,
ese nocturno que pasa cada media hora haciéndote desesperar.

No pienses mal,
no todo lo escribo borracha,
pero ayuda.

Acordarte de tus obligaciones y responsabilidades te reprime las ganas de vivir,
coarta tu capacidad de soñar,
de imaginar unas palabras que concuerden con tus sentimientos en ese momento,
de convertir alegría en tristeza y viceversa,
de jugar con tu mente como un niño juega con su coche o su casita de muñecas,
y de utilizar tu intelecto para algo más útil que aprobar un examen de matemáticas,
que, sinceramente, no sirve para nada.

Ninguna ley es cierta,
ninguna ley está demostrada al 100%,
a lo mejor dentro de 5000 años ni la ley gravitatoria tiene su lugar.

Cree en lo que ves (y ni eso),
en lo que sientes,
en el aquí y ahora,
no vaya a ser que todo sea un sueño
y te despiertes antes de tiempo.
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sin comentarios 95 lecturas versolibre karma: 9

Tiempo

Busco el tiempo,
para los millones de libros de la biblioteca de la facultad que no leeré
Tengo ilusiones
Poéticas
Filólogas

No hay tiempo,
Quizás se lo llevó un centro comercial
Un café con amigas
O una eternidad junto a mi otra mitad

El tiempo se escapa
Libros en vitrinas,
Apuntes de filología

¿Dónde está el tiempo,
para ampliar mis horizontes literatos?

Tiempo discreto
Tiempo continuo
Tempus fuguit

No hay tiempo
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sin comentarios 419 lecturas versolibre karma: 25

Quimeras

Imagen atrapada de escurridizos delirios.
Donde se aleja la vigilia y
se posterga la cordura.
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La poesía es un síntoma

Todo avanza,
la ciencia, la tecnología, el universo
y entre tanto desarrollo
e impresionantes adelantos,
nadie ha podido inventar una cura
para el amor y sus males;
El amor esa bonita y dolorosa enfermedad
que no tiene analgésico,
tratamiento ni vacunas
y de la que han muerto prematuramente
tantas almas tristes,
prisioneras de un cuerpo
que se niega a morir con ellas
mientras se aferra a la esperanza
de un milagro de resurrección
llamado regreso.
Extrañar y esperar, ¿lo han vivido?
Pues narran las estadísticas
que sigue doliendo igual hoy,
que hace 300 años
y que la esperanza no ha sido más que el respirador artificial que desde siempre
ha mantenido al desahuciado amante conectado a la vida.
El amor ha afectado a tantos
desde tiempos inmemoriales
que casi logran pasar desapercibidos;
a los que extrañan,
a los que esperan,
a los que aguantan,
a los que se les detuvo el tiempo en unos ojos,
a los que un beso les devolvió la vida
y a los que en vida murieron de amor
y aun siguen deambulando por ahí
como fantasmas,
a usted,
a mí,
jovenes o viejos,
nadie ha estado excento
no hay cura señores, están desahuciados
y andan sueltos
y aunque no lo crea
es fácil reconocerlos,
dicen que se les ha visto por ahí
escribiendo poesía.
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3comentarios 567 lecturas prosapoetica karma: 35

La Comedia de la Vida

Aquellos a los que queremos tanto, (humanos, seres imperfectos que fallamos y lo tiramos todo por la borda), aquellas personas que idealizábamos nos decepcionarán y nos quedaremos desnudos en plena tormenta de nieve. No sé cuál es el antídoto ante eso, quizás sea no querer a nadie, pero somos tan imperfectos que el querer es un acto involuntario, incontrolable y nos hace ser vulnerables. Me gustaría no decepcionarme ni decepcionar nunca a nadie, utopías que quedan bonitas en frases que todos compartimos, y aún así sonreímos al leerlas, actuando como placebo el tenerlas en nuestros muros y estados. Somos unos yonkis del deseo de encontrar el amor en todas sus facciones (o debería decir ficciones), unos enamorados de la idea del enamoramiento y adoramos el concepto de la paz, mientras estamos hundiendo al de al lado. En resumen, todo me parece una mentira, incluso las mentiras no sé si son verdad. Sólo nos queda subirnos al tren de la comedia de la vida y ser un actor más para poder sobrevivir, en caso contrario te echarán del escenario de una patada y caerás a los pies del público sabio y soberano que nunca te aplaudirá por tu actuación.

Marisa Sánchez
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sin comentarios 166 lecturas relato karma: 41

Rencores

Si me vas a mirar mal, no me mires.
Si me vas a hablar mal, no me hables.
Si tienes algo en mi contra, escúpelo.
Dame al menos el derecho a defenderme
ante el cobarde ataque del silencio.
Ignora mi existencia si sólo puedes escudarte en un rencor que ni siquiera reconozco.
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1comentarios 68 lecturas versolibre karma: 67

El tiempo que perdimos

El tiempo que pasa a nuestro lado
nos saluda desde el asiento trasero de un coche,
se divisa en la isla que nunca visitamos.
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3comentarios 194 lecturas versolibre karma: 54

Los innegables

En muchas ocasiones me he planteado abandonar la escritura. Sería un cínico si asegurase que no espero que nadie me lea. De ser así, todo lo que escribo terminaría en un cuaderno escondido de algún armario, exactamente como hice cuando era niño.
Como algunos sabéis me encanta leer. Desde muy niño nunca me he separado de los libros. Leo casi todo lo que encuentro, y hago pocos ascos a esos libros considerados como simples, bueno, de vez en cuando si que les hago ascos.

El problema radica en que en algunos de estos libros etiquetados como sencillos te encuentras que los protagonistas son veinteañeros algo bellos, con ocupaciones artísticas o atrayentes y con mucha independencia. ¿Por qué tan pocos narran las aventuras cotidianas de cincuentones y cincuentonas, que no tuvieron nunca la que quizá no fuese una bella historia de amor pero que era su historia, que cumplen con ocupaciones tediosas mal pagadas, y además se hallan atados por deberes familiares de hijos y, algunas veces, padres seniles?

Estos cincuentones existen. Yo podría ser uno de ellos perfectamente. Somos románticos, enrevesados, pusilánimes y brillantes. Somos "innegables" , muy capaces de leer a Faulkner esperando en la cola del supermercado, y fantasear, mientras caminamos por la calle sobre zapatillas desgastadas. Continuamos estando en boga, aunque al observar nuestros ropajes no lo parezca mucho. Y hay "innegables" que en las rebajas se arman de valor y se compran trapos con una talla menos con la ilusión de eliminar esos cinco kilos que les separan del prototipo perfecto. Somos imperceptibles, y no tenemos la necesidad de poseer poderes, aunque seamos la única figura humana en tres kilómetros a la redonda, y lo más próximo que estamos de ser tipos cachas o supermodelos elegantes es cuando nos ponemos nuestras mejores galas y nos da por hacer ejercicio.

Tenemos materia, ingenio y algo de corazón. Soportamos nuestras tristezas con terapia de cocina, lectura, sesiones de colada, con cine y con hilo musical de los platos.

Algunos no conocemos la sensación que se experimenta en un balneario o en un restaurante de moda, y silenciamos interrogantes a base de aromas de friegasuelos y detergentes. Observa a tu lado. En el vagón del metro, en el supermercado, en la calle…
¿Cuántos "innegables" puedes ver?

Canet
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7comentarios 233 lecturas relato karma: 63

Las palabras del ocaso

Dice el ocaso
con sus bellas palabras:
"Nada es eterno".
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4comentarios 122 lecturas versolibre karma: 60

Efímeros pasajeros

Todo es efímero, todos somos efímeros, sólo somos pasajeros que van a una estación y a otra, que caminan por una ciudad y por otra, que pasan por la vida de otros pasajeros, pasan y ya está. Sólo somos efímeros viajeros que deambulan por vidas ajenas, en algunas ocasiones permaneciendo algún tiempo, y en otras, solamente caminado por delante, sin pararse. De una manera u otra sin poder remediar la partida cuando llega el momento, a veces sin que hayas notado cambio alguno en ti por su estancia en tu vida, y otras veces notando tanto ese cambio que cuando parten, algo en tu pecho, en tu corazón se desgarra y no puedes saber si esa herida sanará algún día o simplemente será tapada por una fina capa de olvido, que en ocasiones se abrirá a las puertas del recuerdo y el dolor del ayer volverá a emerger, ahora con más fuerza.

Piensa, ahora piensa un momento en todos aquellos que conociste años atrás, ¿cuántos siguen a tu lado?, ¿notaste su partida? Dime, ¿notaste cambio en ti por su estancia?

Es triste pensar que tu pasado acaba siendo irrelevante, sólo vives, pero no te planteas lo que ocurrió ayer, sólo sigues sin ni si quiera preguntarte que ha ocurrido en tu vida y quien ha pasado por ella, pero, los cambios están presentes y los causaron ellos, todos esos viajeros que ahora los tienes en mente.

Mi herida, tapada por olvido, ahora se abre, y el dolor, ese dolor que ya no sé callar, ese dolor que está gritando, que me encoge el pecho y me hace sentir como si algo, el recuerdo quizás, agarrase y apretase mi corazón, y llegase a pararlo casi por completo provocando con ellos una sensación de ahogo, de sentir que mis pulmones no son capaces de coger todo el aire que debieran, y las imágenes, los sonidos, los olores, el tacto…, el recuerdo en definitiva pasan por mi mente como si de un tren se tratase.

Y, aunque luché con el tiempo para impedir que pasara, por desgracia o por suerte venció él, y ahora transcurre tan alegre viéndome sufrir con mi recuerdo pasado, y sonríe pues sabe que llegado el momento tendré nuevos recuerdos y quizás, sólo quizás entonces consiga recordar estos con una leve mueca de felicidad.

Sigo pensando…, y caigo en que el mal de mi tristeza no es sólo el recuerdo, sino el saber que ya no volveré a verlos, a ellos, a todos los que me rodearon por un tiempo y nuestras vidas estuvieron unidas en aquel momento. Y, aunque es posible que después de meses o años nos volvamos a encontrar, tengo la certeza de que ya no volverá a ser lo mismo. Dime, ¿es mejor que la gente del pasado permanezca allí como si de leyendas de tu vida se tratasen? Dime, ¿cambiaste tanto, cambiaron tanto que por eso ya nada será igual? Dime, ¿merece la pena intentar invocar el ayer? Dime…

Cuando el pasado sólo sea recuerdo, cuando la gente y las anécdotas queden en la memoria, cuando al recordar corra una lágrima por tu mejilla o tu boca dibuje una leve sonrisa piensa que sigues viajando efímero pasajero y que los recuerdos se tendrán que mezclar más y siente que siempre será así que en tu mente sólo habrá recuerdo de lo ya vivido, y por eso: ¡vive!, vive intensamente para que al echar la vista atrás puedas sentirte satisfecho de haber sido feliz. Y por eso no tengas miedo de conocer, de vivir , de reír, de hacer locuras, porque eso es lo que siempre irá contigo, en tu mente, en tu memoria, en tu recuerdo.



Dedicado a todos aquellos que forman mi recuerdo, a todos los efímeros viajeros que pasaron por mi vida y los que les doy las gracias por haberlo hecho y haberme ayudado a convertirme en quien soy. Por supuesto a todos los que en un futuro también viajarán por mi vida. Y por último, como no, a todos aquellos que son capaces de recordar su pasado y romper la capa de olvido por un momento, por favor, no os dejéis invadir por la tristeza, sino por la felicidad de haber vivido todo eso, todo el pasado. Al resto os recomiendo que de vez en cuando lo intentéis, porque aunque no se puede vivir del recuerdo tampoco es bueno taparlo con una gruesa capa, ya que somos fruto de nuestras experiencias pasadas, y no hay que olvidar ni nuestras raíces, ni nuestra evolución.
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Dos caminantes

Y por caminar junto a él, el tiempo,
me entregó un secreto.
Que mi libre alma olvidé,
por vivir siendo su esclavo.
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¡La avispa y yo!

Hace unos días me acerque al lavadero de mi casa y descubrí en la alberca
una avispa que había caído en ella y luchaba por salir del agua; condolida
metí la mano para salvarla y con mucho cuidado la rescate posándola
en el dedo índice.

La observe por unos minutos teniéndola aun en el dedo,
contemplando como movía sus débiles alitas y recobraba fuerzas,
¡De pronto! un dolor lacerante me atravesó el dedo, la mano
¡Todo! y el insecto alzo su vuelo, dejando en mi adolorido dedo un pequeño Aguijón…

Lo primero que se me vino a la mente fue
¡Desagradecida así me pagas el haberte salvado!

Y pensé:
“Así hay personas después que se les tiende la mano pagan con el aguijón de la traición.”

Con sumo cuidado lo retire dejando en mi dedo un punto de sangre
y observándolo detenidamente me dije ¡NO! Es un animalito inocente
que carece de la maldad e interés del ser humano,
quizá esa fue su forma irracional de darme las gracias.

¿Ustedes que opinan?


¡Todavía me duele el dedo eh!
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La poesía

¿Qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás le deba un suspiro
que oculto nace y respira;
quizás palabras que alienten
al hombre y a su desidia.
Habrá movido montañas;
roto murallas y espinas.
Atemorizó a valientes
reforzando al que temía.
Quizás no le deba nada,
o quizás, solo tal vez,
le deba la rebeldía,
el corazón despojado,
la verdad y la mentira.
Palabras rotas que al viento
nos trajeron la alegría;
han sido llanto nacido
de las almas destruidas;
alimentaron al pobre
y a todo aquel que bebía
su fruta llena versos
que manaba en la sequía .
Pregunto, si puedo hacerlo,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Si le sacó de las cárceles;
si le devolvió la vida.
Hizo renovar sus fuerzas
dándole la valentía
para enfrentarse a tiranos
enmascarando herejías.
Quizás no le deba nada
o quizás, sólo tal vez,
todo el amor que respira,
las esperanzas de humano;
la piel de frío aterida;
el corazón hecho piedra
que ni en infierno ardería.
Pero ¿qué nos da un poema?
¿Romanceros?, ¿Elegías?
¿Cantares?, ¿versos?, ¿estrofas?
¿Sonetos, Odas y Liras?
¿Encadenadas palabras
que resuenan, que deliran?
Por preguntarme, pregunto,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás no le deba nada
o tal vez,
tal vez le deba la vida.
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Reflexiones Nocturnas

Debería estar durmiendo
pero dormir es un privilegio que se les da
sólo a los amores correspondidos

Debería estar durmiendo
pero cuando duermo no controlo lo que sueño
y algo me obliga a soñarte todo el tiempo

Debería estar durmiendo
pero los recuerdos de tu mano en mi piel
y de tu piel en mis manos
son una almohada incómoda

Debería estar durmiendo pero
tengo miedo de que si te dejo de pensar un ratito
te empiece a pensar otro

Debería estar durmiendo
pero tu vos no me deja
no tu voz,
sino tu vos
que me habla de noche

Debería estar durmiendo
pero los recuerdos
de tus ojos y de tu voz
hicieron nido en mi almohada

Debería estar durmiendo
pero mis besos
extrañan unos labios como los tuyos

Debería estar durmiendo
pero dicen mis sábanas que te extrañan

Debería estar durmiendo
pero soy fácil de enamorar
por la persona equivocada

Debería estar durmiendo
pero tanto espacio en mi cama
me resulta incómodo

Debería estar durmiendo
pero nunca me enseñaste a acariciarme tan bien como vos

Debería estar durmiendo
pero como tu corazón es de piedra
estoy empeñado en hacerme montaña

Debería estar durmiendo pero
vos sos mi único sueño
y ahora estás más lejos que nunca
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1comentarios 479 lecturas versolibre karma: 55

La Alcayata

Tú eres el cuadro,
la gran obra maestra.

Yo solo soy una simple alcayata,
invisible (férrea).

Pero jamás olvides,
que mientras todo el mundo
admira tu grandeza.

(en la sombra)
Yo te sostengo.
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12comentarios 229 lecturas versolibre karma: 57

La locura de Peter

Tal vez Peter
dentro de su locura
hizo lo mas sensato;
no crecer nunca.
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2comentarios 153 lecturas versolibre karma: 69
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