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Longanimidad

Longanimidad,
no resiliencia,
como diapasón
para afinar
el tono
de mi existencia.
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4comentarios 138 lecturas versolibre karma: 101

Incauto

Deshabitaré
los vagones
donde resuenan
las nanas
y las lunas viajeras.

Impondrás férreo y volcánico
frialdad a tus cenizas; decretarás incólume
su último estertor.

Aun sea a cuestas
desataré tus mordazas
entre el equívoco acierto
y la ilusoria noche
que dejó de serlo.

Porfías nocturno
el rumor de luto.
Te asumes audaz
e impones
en mi seno
tu lazo negro;
mas
yo a ti,
el revivir en el candor
del carmín tímido
de mi beso...

ya asomo.


Yamel Murillo


Incisiones
El Diario de Paloma©
D.R.2015
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14comentarios 145 lecturas versolibre karma: 118

Baldío

Lágrimas secas cuando llueve por dentro.

Detrás de los muros derrumbados todo es sólo e impar.

Silencios y cristales arrancan mi nostalgia,

muriendo en el acto como amapola resiliente.

En tus hurañas caricias, un baldío

donde solo sangra mi boca

y aún así,

te entrego la plena concesión de mis besos.

Como recipiente sin futuro ni mensaje,

en un mar árido y violento,

desorientada entre la turbia espuma,

en la que crece tu miedo.


Hoy el mar le devuelve a tu ceguera,

cráneos, hilos de miseria,

un generoso rincón donde no pensarme.
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13comentarios 121 lecturas versolibre karma: 90

Tan de otoño

Ella, tan de otoño
como la última hoja
en una rama desnuda
aún siendo de un gran roble

Entre si cae
o el viento de otoño la perdona,
muy en su interior sabe
que aunque se haga trizas
será como el Fénix fabulosa ave
que renace de sus propias cenizas.

Y ella con su gran poder de resiliencia.

MMM
Malu Mora
imagen tomada de internet
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11comentarios 282 lecturas versolibre karma: 121

desafiando a la vida, "fénix nueve".

Se han roto mis esquemas y ahora solo queda una pizarra vacía donde no sé muy bien qué escribir, y creo que eso lo resume todo.

Actúo y pienso y siento teniendo como banda sonora este desgarrador silencio que desde fuera parece que ahoga pero a mí me da el oxígeno para sobrevivir a este amargo ahora. Y es que ya no necesito tapar huecos para sentirme cómoda, porque intentar decir algo en voz alta cuando no es realmente necesario provoca un eco en este alma rota que ahora tengo que me recuerda que mi mente no funciona si no es en silencio porque demasiado ruido tiene ya ahí dentro.

Hablar ahora de lo que tengo dentro me causa un terror impresionante, y es que ya no se me da bien expresar lo que pienso o siento porque ni yo sé muy bien ordenar todo este caos interno. ¿Puede, por favor, la tormenta ofrecerme un poco de tregua?
No me quejo del frío, apenas me tiemblan las manos cuando finjo estar sosteniéndome el pecho como si pudiera dolerme algo más de lo que ha dolido esto.
No me quejo de estar calándome los huesos, como si le quedaran fuerzas o ganas a mis piernas de sostener todo este peso.
Y desde luego, tampoco me quejo del estruendo de los truenos que provocarían escalofríos a los sordos, cuando mi mente no ha cesado en su afán de volverme loca con su vaivén de pensamientos chocando contra mi conciencia y llenándome de culpa y remordimientos y ganas de retroceder en el tiempo.

Y aunque no me quejo de esta lluviosa escena en la que me encuentro sin paraguas ni hogar a donde ir corriendo a refugiarme, muchas veces logro escuchar el sonido de los árboles bailando con el viento y la sensación de paz que tiene un fénix de felicidad hambriento.
Y no puedo evitar, al saber que un atardecer destructivo precede a la calma esperada, advertir que cada vez soy más fuerte y tengo mas garra, y cuando un desconocido se atreve a mirarme de frente cuando me ha llamado débil a las espaldas y yo levanto la cabeza por tanto tiempo agachada consumida en la desesperanza, le dedico una sonrisa que le obliga a él y a cualquiera a reconocer que no me he rendido, que desafiando a la vida sigo.
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2comentarios 83 lecturas prosapoetica karma: 68

JAQUE MATE, "fénix trece".

Ha sido el año en el que he temido a los espejos. Y a quedarme sola. Y al ruido.

Antes buscaba reflejarme, adoraba la no compañía, y odiaba el silencio.

Ha sido el año en el que he descolgado la ilusión de las paredes, y no me ha dado miedo tragar humo y perderme una y otra vez en el desierto de los vacíos.

Antes detestaba la adulta elegancia porque no concordaba con la inocencia que me caracterizaba, me alejaba de ambientes contaminados y prefería ahogarme en lágrimas a buscar oasis donde solo había callejones de arena sin salida.

Ha sido el año donde no me ha despertado nada cualquier cosa, he sido selectiva y exigente al máximo y no he conectado con nada ni nadie lo suficiente.

Antes la iridiscencia interior comenzaba con cualquier chispa, no escogía nada -me conformaba-, y era la persona que mantenía a flote cualquier barco lleno de gente aunque no tuvieran nada en común.

Ha sido un año donde perdí a alguien, para con los meses perderme a mí misma también. Una doble pérdida que no pude ni quise evitar. Me dejé llevar por el luto y me llené el alma de barro porque solo así podía superar el trágico aprendizaje forzoso que me golpeó el pasado enero. Y el pasado verano.
Dos estaciones de donde no quise despegar/escapar y donde aguanté las tormentas aunque éstas me calaran los huesos. Porque solo así éstos podrían volver a formarse, rehacerse más fuertes.
Y lo han hecho.

Fénix no es solo una etapa. Es una declaración de intenciones que le escupe a la vida y, con una sonrisa, le restriega, desafiante: no has podido conmigo.

Este miedo, silencio. Esta elegancia, exigencia. Este luto y este reencuentro resiliente. Todo, querida, solo ha servido para acercarme aún más a mi verdadero yo, ganando esta batalla. Jaque mate.
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6comentarios 85 lecturas relato karma: 94

Un golpe de afecto

Tu llamada es una llama
una aldaba en mi pecho de luna
donde yaces a salvo
entre aguacero de campanillas
y esferas voladoras.

Entre mis brazos y mis piernas
la gruta retirada, secreta
resguardo de los ásperos temporales
que azotan la palidez de tu día.

Contra la corriente
siempre a favor de nuestra caricia
del río y de la vida,
como inquietos roedores
de trabas prefirmadas
y diáfano destino.

Me afloras sin rendirte
entre esos rojos vivos y resilientes
en esa reverdecida llanura
de cereales y confianza.

En este instante
en el que comienza el mundo
hilvano todos los poemas
para decirte que te amo
y que también te creo.
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3comentarios 132 lecturas versolibre karma: 102

Resiliencia

En tardes arreboladas como esta,
resurgen recuerdos sepultados,
que trasgreden la quietud del alma.
Agitando un corazón que estaba en calma.

Hay heridas que solas cicatrizan
Cuando el tiempo cumple su encomienda
Y existen otras quizá aun mas profundas
Que tan solo permanecen en reposo.

Esa laxitud del alma
Protegida por gélida coraza,
Presta a defender cual mínima amenaza
Surgida de cualquier reminiscencia.

Sentimientos que viven anegados
En océanos profundos del olvido,
En aguas que brindan fortaleza
Bloqueando mi mente de tu ausencia.

Como el ave fénix mi espíritu resurge
Mas fuerte, mas vivo y obstinado,
Como hiedra que hacia el cielo crece,
Sin temor al viento que la azota.

Así, la vida sigue y de largo pasa
Negandome a diario tu recuerdo,
Brindándole quietud a mi tormenta
Alimentándome a mi de resiliencia.
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12comentarios 135 lecturas versolibre karma: 77

Y si...

Y si del tiempo depende
continuaré mi camino oliendo las flores,
flotando en la marea del mes de marzo.
Abonando la tormenta
que se acalla, adentro.
Y si del corazón depende
continuaré con mis letras azules,
adornando gentilmente la ventana
cuya vista siempre apunta al pasado.

Marian Godoy



Art by Virgil Carter
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6comentarios 99 lecturas versolibre karma: 97

Un regalo en la adversidad

Contingencia agobia humanidad,
lucen sus jornadas, angustiosas;
vacío silencio, presagia adversidad;
melancólicos, los pétalos de rosas;
lánguidos, los vuelos de mariposas;
abruma inédita complejidad,
egoismo fractura fraternidad,
estadísticas crecen tenebrosas.

Somos vagabundos de la frivolidad,
deambulamos con juicio libertino,
presumimos sumisa jovialidad,
arrogantes desviamos el camino,
abandona ya, tu vuelo golondrino;
renuncia a tu ociosa trivialidad,
la vida ofrece regia oportunidad,
sabias razones, cambiaron el destino.

Al tiempo adverso, una sonrisa;
estancia en casa no es una sentencia,
si tu vida avanza, corriendo prisa;
maneja con cautela tu paciencia,
si un virus orquestó, fatal consecuencia;
disfruta en la tele, la santa misa;
que amor y felicidad sean la premisa,
paz y armonía, pilares de convivencia.

Somete al albedrío tu inteligencia,
aprovecha tu status de inquilino,
goza tu familia en plena resiliencia,
haz de tu hogar, oasis cristalino;
ámalos como sediento peregrino,
diviértelos con afable ocurrencia,
respeta la sanidad con obediencia,
hazlos dichosos, como el oro al gambusino.

Autor: Profr Mucio Nacud Juárez
(Mayo 2020)
Derechos reservados
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11comentarios 152 lecturas versoclasico karma: 93

• efímero cincuenta •

Cierras los ojos.
¿Sufrir en vano?
Se llena la habitación de humo y dejas la mente en blanco.
Sientes el silencio golpear tu pecho, te alimentas de los truenos aunque te protege el techo y por mucho que quieras volver atrás... ya está hecho.
Mal hecho.
Mal hecho.
Absorbes la tragedia y mientes mirando a los ojos.
Saboreas la comedia que parece ser tu vida y sonríes como pocos. Qué más te pueden pedir
después de estar rota y haber dejado de servir,
¿vivir? No puedes dejar de mentir,
de exigir que todo acabe,
que el ruido cese,
que nada ate.
La ventana por la que dejas escapar el alma y tu esencia se llena de autocrítica te invita a asomarte más y más:
notas el vértigo en las entrañas y sientes el vacío antes de lanzarte a él, las artimañas del destino que por mucho que le pides tregua, se ríe de ti y te pone una capa antibalas.
¿Por qué? Preguntas, desgarrada. ¿Por qué me has hecho fuerte? ¿Por qué no me matas?
A ti ya te había mirado el precipicio sin necesidad de que le miraras tú primero.
A ti ya te había destrozado el principio aun sin saber lo que venía después: érase una vez, y ya no más. Por ti, muero.
Empiezo.
Me desangro.
Grito.
Avanzo.
¿Sigo? Me abalanzo al río buscando al único que me había enseñado a amarme sin ser mío.
No te encuentro.
Me ahogo.
No me encuentro.
Me ahogo.
Abro los ojos de repente y sigo donde estaba, sin estar, sintiendo todo.
Sigo aspirando el humo que no me va a devolver tu sonrisa y la ventana se cierra por el viento de la tormenta y siento que has sido tú, quien no siendo capaz de abrir la puerta, quiere gritarme: sigue, joder, supera. Sigue avanzando, tú que no estás muerta.
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2comentarios 61 lecturas versolibre karma: 32

• efímero sesenta •

Todos tenemos
a esa persona azul.
Y por persona azul me refiero
a esas almas que ya conviven
en el turquesa del cielo.
Si aún no tienes a esa persona azul,
por favor:
ama,
y di todo lo que tengas que decir a todas las personas que ames
y haz por ellas o con ellas todo lo que sientas que quieres hacer.

Porque llegará el día
en el que no podrás hacerlo.
No, al menos,
mientras sigamos en planos distintos.
Sin embargo,
y aunque siempre había tenido miedo
de pasar de uno al otro,
ahora no temo.
Siento esa indescriptible paz
de quien sabe que será bienvenido
en ese mundo de almas
y de azules abrazos que se creían etéreos y que,
entonces,
se volverán nido.

Tus brazos me hallarán cuando se apaguen las luces del teatro y se cierre el telón.
Juntos,
seguiremos cuidando a quienes sigan abajo,
intentaremos paliar su dolor.

Ya no le temo a la muerte.
Y perderte
tan de repente
si es que me ha enseñado algo bueno
es que debo vivir al máximo
y amar cuanto pueda
y aprovechar sin límites
y demostrar sin medida
y vivir (no solo sobrevivir) hasta que muera.

Te echo tanto de menos.
Todos tenemos
a esa persona azul.
Y por persona azul me refiero
a esas almas que ya conviven
en el turquesa del cielo.

Y cada vez que miro hacia arriba
y una estrella fugaz me deleita
con su efímero paso ante mis ojos,
siento que has sido tú:
desde ese plano de planetas,
galaxias
y cometas rojos,
que me sonríe y me alienta
a seguir,
a no decaer,
a vivir momentos felices de los que pierdo la cuenta.

Y cada vez que un nuevo sol
amanece entre las montañas
y entorpece mi vista por haber estado acostumbrada
al insomnio dulce que ofrece la noche,
siento que eres tú,
que desde atrás de la escena
has colocado a esa enorme estrella ante mí
para indicarme que no es el final,
que hay que seguir.

Gracias, león, por todo lo que hiciste en vida.
Y gracias, mi amor,
por haberte llevado un trozo de mí contigo (y dejar que permanezca un trozo de ti conmigo). Gracias por seguir dándome lecciones
aun después de tu ida
y gracias por no dejar que me hunda
cuando siento, por no tenerte,
que me ahoga la agonía.
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2comentarios 68 lecturas versolibre karma: 52

•• fénix siete ••, "inmarcesible"

La vida me había enseñado
a superar rupturas,
traiciones,
carencias afectivas y ayunos injustos,
pero lo cierto es
que nunca me había preparado
para enfrentarme a un luto.

Nunca me ha enseñado qué gritarle a la muerte
cuando la tengo cara a cara y empezamos a discutir,
fingiendo echarlo a suertes.
No me salen las palabras cuando se ríe de mí la vida
al verme impotente y callada y débil
porque no hay nada que pueda hacer para ganarle.

Muchas veces no logro ver más allá
de este vacío constante en el pecho.
De este sinsentido que ya sabía que era la vida,
pero que se me confirmó el pasado enero.
Muchas veces no logro ver más allá
cuando me miro en el espejo
de una cría que pensaba que
por fin...
por fin lo había conseguido,
y fue entonces cuando el destino
soltó una sonora carcajada.

Sin embargo sigo siendo capaz
de recordar las flores que por mucho que me quiera la vida arrebatar
son inmarcesibles y de mí no se van a marchar.

Porque lo que la muerte se ha llevado ante mí
sin que yo haya podido hacer más
que clavar mis rodillas en el suelo y pedir
explicaciones mientras lo intentaba asimilar sin morir
o romperme o llorar...
¡Lo que la muerte me ha quitado
sin que tenga yo el derecho de reclamar
ni de llevarla a juicio porque mi única baza es mi pesar
y su sentencia es irreversible en este mundo mortal...! :
Lo que ni la vida y su muerte jamás lograrán
aunque sus crueles reglas me hayan obligado a aceptar,
es a no buscar felicidad
en todo aquello que aún me quede en el plano terrenal,
porque la vida y su muerte me han desgarrado con su actuar,
pero en mí permanecerán el amor y los recuerdos de esa persona de la que me han querido
inútilmente
apartar.
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sin comentarios 72 lecturas versolibre karma: 78

ESTA VEZ MIRÁNDOME A LOS OJOS, "fénix diecisiete".

Soy tan solo un reflejo irónico
de lo que una vez fui: grito, y ahora susurro afónico.

Me cuesta a veces recordar
que no puedo con música estudiar,
porque donde una vez fui tristeza bajo un disfraz
ahora cualquier melodía me inspira y me obliga a dejarlo todo, ponerme a escribir y a mi interior con letras dibujar.

Soy tan solo el resultado inevitable
de haber llegado al punto donde cada ser humano despierta:
ese instante
donde con una tragedia inesperada y brutal,
la verdadera cara de la vida se nos presenta.

Me cuesta a veces asimilar
que he conseguido sacarle partido a mis sombras,
que les he pintado alas y nada ni nadie me ha impedido convertirme
en este fénix que aunque de tristezas vive
ya no se miente:
con la verdad interna sobrevivir consigue.

Y aunque tan solo soy retazos
de lo que una vez fui y me hizo desaparecer la vida a zarpazos,
ya no agonizo cuando no logro ser lo que era:
¿cómo querer volver a ser
sonrisa llena de pena?

Ahora mi verdadera fuerza
reside en coger todo este estropicio
y hacerlo mío, gritar desde el precipicio,
que si en el siguiente golpe van a acabar por fin conmigo,
lo harán viendo a mi verdadera yo,
sin avergonzarme de ser tristeza crónica, ¡si esta vez quieren matarme del todo!:
que se atreva la vida a querer de nuevo asesinarme,
que esta vez lo tendrá que hacer mirándome de frente, mirándome a los ojos.
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4comentarios 52 lecturas versolibre karma: 54

Nunca dejes de soñar

Nunca dejes de soñar,
por favor no lo hagas nunca,
aunque las aguas te quemen,
aunque el vino amargo torne,
aunque las rocas se espanten,
aunque el viento mismo sangre,
aunque el sol sus rayos hiele
y la luna se suicide.

Nunca dejes de soñar,
por favor no lo hagas nunca,
aunque tu voz agonice,
aunque tus ojos se nublen,
aunque tus pasos se arrastren,
aunque tu corazón llore,
aunque tu alma más no brille
y tu mundo Hades devore.

Nunca dejes de soñar,
por favor no lo hagas nunca,
que tu pausa sea arrojo
y tus ruinas resiliencia:
por favor nunca te rindas,
por favor nunca sucumbas...

Esto llamado hoy real,
este presente tan cierto,
indiscutible y tangible
(unas veces tan perverso
y otras veces tan radiante,
pero siempre fascinante)
es producto de esos sueños
insistentes y obstinados,
negados a atrás marchar
y habitar el frío olvido.

Nunca dejes de soñar,
por favor no lo hagas nunca.
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2comentarios 68 lecturas versolibre karma: 68

... O del vuelo

She was a dream made of feathers.
Freedom tip toed around her
like a particle swirls in the wind.
Moved and possessed by fire.
unextinguishable.
Soul deep and open,
Magic wounds covered by time.
Unstoppable.
Parallel universe
Holding on to forgotten tears.
Abyss of silence bridged
Into her loving arms.

@asteropea


Art by @aykutaydogdu
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2comentarios 85 lecturas versolibre karma: 34

Ave fénix

Crispados rayos refulgentes entre las tablillas
del sótano de mis demonios.
La luz pinta la oscuridad de llamativos colores.
El arcoiris se presenta como un puente
entre lo que recordar no quiero,
espinosos arbustos brotando del fuego
y la herida anegada de lágrimas del cielo
que da de beber al sediento.
Cizalla seré de las cadenas oxidadas
y aloe vera de las llagas del psique.
Curaré mi enajenación con estramonio
recolectado del herbario del demonio.
Como avutarda alzaré el vuelo
dejando tras de mí una brizna de trigo.
Volveré al bosque transformado
en gavilán y de olmo a sauce
de fresno a álamo
sabrán que este rapaz
no mira atrás.
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sin comentarios 52 lecturas versolibre karma: 33
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