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Hispano y alegre

Sobre un profundo surco de tierra hendida por el destierro voy sembrando amor en la inmensidad cósmica que me vio crecer.
En un equilibrio único y sereno me salvo con la sutileza de un lenguaje que no es profano.

Llego aquí después sin errar en mis caminos nunca a destiempo.
En un mundo paralelo hábito donde mi voz es extrajera.
En donde mis palabras y sus silencios son de un mismo cuerpo.
Mi esencia iba a otro mundo y llegó aquí de súbito como en cualquier momento.
Antes o después, no lo sé.
Pero en su tiempo.

Hispano y alegre.
Así es mi alma que ya no es extranjera.
Soy un roble de raíces profundas y manantiales de azul cielo.

Mi sangre recorre serena todos sus caminos.
Porque mis pulmones respiran al propio cielo.
Hispano y alegre.
Surcando la vida bajo los matorrales de los sueños que entregan a la lluvia su lindo recuerdo.

Poesía
Miguel Adame Vázquez
16/07/2015.
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3comentarios 204 lecturas versolibre karma: 53

UN CUENTO PARA MATARTE (Basado en sueños reales)

La silla de ruedas estaba tirada en el suelo. Ella, arrastrándose para alcanzar el teléfono que estaba a unos centímetros más allá, lo toma e intenta marcar el número 95237 sin embargo, un golpe del bastón en su mano derecha, le hizo soltar el aparato sin permitirle terminar de marcar el número.

Mira a los ojos a su asesino: pagaría tarde o temprano con su muerte después de tanto daño. El asesino le sonríe y deja caer en el cráneo de ella un contundente fierro y empieza a golpearla reiteradamente en la cabeza como si fuera una pelota de hule, despedazándole la nariz y los pómulos. Con cada golpe que daba, el odio se le escapaba del alma, la quijada se rompió en pedazos desfigurando su cara inerte, los dientes saltaron lejos, dejando trozos de carne y un profuso charco desangre por el suelo. Al dejar de golpear la cara de su víctima, suelta el instrumento y observa sus manos llenas de sangre. Después, para terminar su obra, introdujo los dedos en lo que quedaba de boca, tiró la lengua de la mujer, y con unas tijeras la rebanó con goza, pues de esa lengua maldita, provenía todo el odio que le tenía. Lengua de víbora que hacía daño a las personas, sobre a todo a aquellas que si la querían. La envidia de esa mujer destruía vidas..

Sujetó el trozo de lengua y lo depositó en el recipiente del microondas. En tres minutos estaba listo. Se lavó muy bien las manos en la cocina, abrió la puerta del patio y la dejó entreabierta para que los gatos del barrio se diesen un festín.
Luego, regresó al cuerpo de la mujer que está en el suelo en su charco de sangre y sintió el ruido insoportable del disco que aun tocaba “Pimpinela”. Apagando el artefacto de una patada, tomó la silla de ruedas, se sentó en ella y encendió un cigarrillo mirando su obra de arte, de venganza.

Disfruta del sabor del tabaco y del humo, pero es interrumpido por el golpe de la puerta, una y otra vez. El golpe incesante se hace cada vez más intenso, y al despertar en mí cama, escucho su desgraciada voz:
- ¡Hey, no te olvides de tirar la basura!

Luego ella ya se marcha a su sesión de diálisis y oigo como se aleja con el enfermizo rechinar de su silla de ruedas.


P.E.S.S
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9comentarios 282 lecturas relato karma: 49

War

¿Has estado en una guerra?
Los primeros disparos suenan
joder que sonido,
es la muerte que vuela.
Caen los primeros misiles,
miras a tu compañero
el fuerte olor a sudor
te corta la respiración.
El infierno se desata bajo tu casco
¡que calor!

Ahora es cuando te meas,
un compañero salta por los aires,
todo lleno de vísceras y sangre
un trozo de algo a tu cara se ha pegado.
Joder, que Dios esté de mi lado,
disparas, no sabes donde habrá dado.
Corre coño, la de la guadaña
te está buscando, y tu corres,
corre soldado, frente a ti uno
del otro bando, disparas,
lo has matado.

No sabes porqué, si era bueno o malo
sólo sabes que lo has matado,
no puedes pensar, siguen los disparos
quieres vomitar, pero no puedes parar,
sólo oyes cañonazos, cuerpo a tierra,
tu compañero se ha tirado, un niño ha explotado,
quería mataros, joder, mierda, mataros,
otra vez ese olor a sangre y miembros mutilados.
Joder, ¿Qué está pasando?
Mierda, que milagro, el día ha terminado.
Desesperación, muerte y dolor,
te preguntas ¿qué hecho yo señor,
que he hecho yo? Sigues vivo,
Hoy Dios estuvo de tu lado, soldado.
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5comentarios 175 lecturas versolibre karma: 71

Con El Rostro Al Sol e iluminado

Puedo caminar con el alma rota
puedo caminar con el corazón destruido
puedo ir derramando mi sangre gota a gota
sin que nadie sospeche que el corazón llevo herido.

O acaso porque me ves caminando
aún con mis alas rotas
creas que la vida me ha vencido?

Muchas batallas puede haber perdido
pero nunca nada ni nadie me rindió!

Puedo caminar por esta vida
con el rostro al sol e iluminado,
porqué las veces que la vida
me ha tumbado, nunca me venció.

Pues cuando al suelo yo he caído
el viento mis lágrimas ha secado
y con triunfal sonrisa
del mismo suelo me he levantado.

Puedo caminar por esta vida
con el corazón y el alma rota
pero con el rostro al sol e iluminado.

MMM
Malu Mora
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8comentarios 271 lecturas versolibre karma: 78

Sacrificio

Mediodía. Las doce campanadas resonaron desde la torre del templo cercano. Bajo la alocada huida de los pájaros, por primera vez en siglos, los Puros descubrieron el pecho palpitante de un Maldito.

Rápidamente, la carne fue desgarrada con saña por decenas de dientes afilados. Tibios hilos de sangre oscura se escurrieron con lentitud hacia la tierra.

Concluído el sacrificio, los Puros se dedicaron a ocultar los restos bajo el pedregullo y tras los arbustos.

Trabajaron en silencio. Algunos tenían dudas sobre lo sucedido, pero no se atrevieron a hablar sobre ellas ni a hacer preguntas. Ninguno quería transformarse en Maldito.

Siempre habían existido discusiones sobre si los Malditos, estando vivos, resistían la luz del sol, pues la Primera Carta no hablaba sobre ello. Lo que sí afirmaba el antiguo texto es que, luego del sacrificio, los restos de la víctima se esfumarían al contacto con los rayos solares.

Mas lo cierto era que eso no había sucedido.

Mientras emprendían el retorno, un extraño vértigo los envolvió, pues la inocultable realidad era contraria a lo que siempre habían creído. Evidentemente, vivos o muertos, los Malditos eran inmunes a la luz del sol. Pero no a las dentelladas de los Puros.
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1comentarios 124 lecturas relato karma: 70

Sonreír y sangrar al mismo precio

Libro: Bailar junto a las ruinas (2017)

Solo sabía huir…
Varón caucásico de edad en cuenta
regresiva y nula solvencia económica, inquieto
neutrón por el campo electromagnético de la
vida, con demasiados nombres añadidos entre la
realidad y su persona; con una angustia
que no sabe, no contesta, ni perdona.

Solo sabía huir…
Presumiendo de la hidalguía de un péndulo de
polvo; su madre le advirtió desde pequeño
“nunca se te ocurra ponerle alas a los lobos”.
Tan pobre de glorias que quiso quedarse
con las que otros dejaron tiradas;
antídoto saturado de contraindicaciones.

Solo sabía huir…
Y brindar por las aspas de las historias
desorientadas; con la sensación de que todo está
perdido, y los relojes solo señalan mordiscos del
pasado; aunque sea imposible guarecerse de una
llovizna de lágrimas, y no resulten recomendables
las respuestas fabricadas a golpes de puño.

Solo sabía huir…
Del borrador donde se fugó su primera metáfora
truncada, vestido por una juventud que se
derrumba, con lágrimas ásperas, puntuales;
y su excepcional costumbre de bailar junto a las
ruinas. Estornudaba aguaceros y silencios,
para sonreír y sangrar al mismo precio.

Solo sabía huir…
Como quien contempla una estatua de
mármol esperando que un día eructe.
Rezándole a la impunidad que
otorga el exorcismo de la lejanía,
buscando el pequeño milagro de que lo
efímero se transforme en perpetuo.

Solo sabía huir…
Y aferrarse a la circunspección,
a la amnésica daga que rasga la noche,
a la mirada estancada en el cemento
ahuecado… Sin detenerse a observar que
aquello que fue y seguía siendo
iba siempre colgando de su espalda.

Solo sabía huir…
Indultando promesas hechas a regañadientes;
condenado por la campana, que por jactarse
de siniestra, repiquetea en código morse,
titubeando en un ideal de absurdos, malversando
emociones, deseando encontrarse unos versos de
Jorge Manrique flotando en el aire.

Solo sabía huir…
De su madriguera de espejos incomprendidos,
afinando su demagogia en corrales ajenos,
practicando el más desaconsejable de los actos:
Dejar escapar la felicidad justo cuando empezaban
a tutearse. (Cada quien hace de sus propias
carencias un clamor en harapos).
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1comentarios 97 lecturas versolibre karma: 88

Luna de sangre

Es la moneda de cobre,
en la negrura acuñada,
esa que vestía al cielo
del color plata.

Colgando de las estrellas,
como una bella medalla,
entre las húmedas brumas
de tul labradas.

Desde la tierra se observan,
lastimando su piel blanca,
los cráteres que semejan
huellas de estacas.

La imagen supersticiosa,
en esta noche hechizada,
como eclipsa al sol brillante...
luna encarnada.

Del rojo de las pasiones
que los amores desatan,
donde en la noche se mata
con las navajas.

Escondida está en la sombra,
la muerte con su guadaña,
para dejar a la luna...
ensangrentada.
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Dile que me muero

Dile que me muero, Dile que se ha ido

Dile que me muero dile que se ha ido
el collar de plata que mordió los fríos.
Dile que la sombra de sus ojos fríos
está derritiendo este mundo mío.

Que ya me consuelo con la luz del día
y que me declaro sin ninguna herida
aunque esté mi pecho sangrando dolido
por las puñaladas que me dio su olvido.

Dile que está roto el cordón de plata
ese que se unía a la gran fogata
y que nos vertía en ríos furiosos
en rojo pasión que enlazaba audacias

Dile que me muero en gélido abrazo
y en el rojo pecho se va derramando
la sangre que unía nuestras almas majas.


Beatriz Ojeda
Derechos Reservados
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Talía de carne

Mirla camina sabroso por la calle
con ese tumbao de las morenas de oriente.
Lleva en la piel tatuada la flor de la canela
cuando sonríe se ilumina todo
con ese cerco perlado
de perfectos dientes.

Mirla te mira con esa mirada
que atraviesa el cuerpo, nítida
tiene la extraña habilidad
de leer las formas de adentro
te sabe, te adivina.
Nada se le escapa de reojo...
pero de frente es un ojo al tiro
y si por alguna razón fallase,
es porque lo ha hecho adrede
escudada bajo la premisa
de la segunda intención.

Mirla es como una delincuente
de cara amena
esa, que saluda a todos
con una sonrisa de equinoccio
ese Sol que calienta
y que espanta al frío
pero aún así no quema.

Cuando habla en serio
sus ojos parecen que ríen
junto con su boca de pumarosa
cuando lo hace en broma, es igual.
Nunca puedes enjaularle
la mirada burlona
siempre se te escapan
ese par de vivarachos
de aceituna amarilla.

Mirla...
Mirla es una Talía de carne
de cuerpo sereno
bien plantado
que juega y se desliza
como en su propia fiesta
que nos manipula
escabulléndose en un degradé
de negro malva
como de sangre manchada y sucia
entre las hojas rojas
de unos pámpanos de fuego.-


@ChaneGarcia
...
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2comentarios 212 lecturas versolibre karma: 108

¿Sangre, coma o Bloody Mary?

Inventando nuevamente la rueda
con la suerte
de una pata de gato negro,
durante la turbulencia
el conejo blanco se ha lanzado
por la puerta de emergencia.

La palanca del Corvette
de los segundos
no trae reversa;
recorro la longitudinal autopista
─trazada con plomada─
a trescientos treinta y tres
kilometros por hora
y me estrello estrepitosamente
contra el pinche e incierto futuro;
tengo el cinturón del presente
bien ajustado, siempre ceñido
a un pecho constreñido...
El windshield del mañana se ha roto
en novescientos noventa y nueve pedazos,
los tengo todos incrustados en el rostro
de la incertidumbre.

Sangre,
hay un reguero de sangre por todos lados,
la tuya, la mía, la de ellos, la nuestra...
¡Qué no es sangre!
es el maldito Bloody Mary
que me bombean desde el equipo
de vida asistida
que me han enchufado
en cada orificio vital...

coma, coma, coma, coma...

que ya no sé si quiero estar en coma,
o que simplemente venga ya
el pu(n)to final.



@AljndroPoetry
2018-ene-24
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16comentarios 196 lecturas versolibre karma: 114

Cortas la mantequilla

Cortas la mantequilla de la vida,
la hogaza de pan sangra, otra vez,
por la herida;
el cuchillo de las ganas
pierde el apetito,
y el martini del tiempo
pide otra aceituna;
mientras espera,
en la hoguera,
la ovación.

El cielo se parte en dos:
En un lado
una rockola toca
la Sinfonietta de Janáček;
címbalos, arpas y violines
templan los tímpanos
del espíritu;
en el otro,
el estruendo,
de silencio,
la nada del todo.

Sangra el pan,
sangra la herida,
sangra la Sinfonietta;
en el silencio,
vuelvo a mí.



@AljndroPoetry
2018-mar-9
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23comentarios 294 lecturas versolibre karma: 103

¿Cuánta sangre cuesta...?

¿Cuánta sangre cuesta
ir del olvido al horror,
evitar la vergüenza,
la injusticia de la legalidad,
la esperanza traicionada,
la mentira institucionalizada,
la caridad de fin de semana,
convertirse en verdugo
siendo víctima del sistema?
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1comentarios 233 lecturas prosapoetica karma: 90

La tribu

Pasiones tribales
que no entienden las cosas
como son.

Fronteras tribales
de nombres que dividen
sin sentido.

Telas tribales
en jirones de sangre
inocente.

Espejos tribales
que nos muestran
acostumbrados a la derrota.

Las tribus
viven de la sangre,
mueren matando.

Párpados ignorantes,
espacios mezquinos
donde aún crece la hierba.
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sin comentarios 158 lecturas versolibre karma: 116

Haiku de la frontera VI

Hoja caída,
concertina pulida,
sangre brillante.
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1comentarios 141 lecturas japonesa karma: 111

Lamento

¡Qué vida la que vivimos!
¡Qué vida la que morimos!
Años de lo políticamente correcto.

El ojo del Estado
abierto día y noche.

La sangre roja y negra
diluida en el mare mortum
se desliza entre concertinas.
Flota como un lamento
sobre las fronteras europeas
sin conciencia
ni memoria.
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sin comentarios 168 lecturas versolibre karma: 92

Una cosita pequeña

El sol ilumina el prado
al nacer la niña. Cerca
de ella hay una vaca
que lame la sangre
que allí esa madre
había sangrado.
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sin comentarios 145 lecturas versolibre karma: 107

Y hoy...

Hoy te escribo desde cerca, desde lejos
desde un corazón sin distancia
que no piensa ni mide
que late tu respirar y siente
que fuimos y somos mucho
y nada para poder soportar…

Sentir que cada latido me da vida
y en la vida no está tu nombre
se ha diluido en las canciones
esas que dejaron sus versiones
para su próxima letra
otra musa, otra nación…

Y la sangre corre
y la sangre late
y es la vida
que vive
sin buscar nada
calentando mi piel
sintiendo ese fuego
que lento, rebelde
se conserva
como queriendo esperar…

Y hoy escribo desde cerca
porque el lejos no existe
cuando hay una voz
cuando hay una imagen
grabada en los ojos
el oído y la piel…

O cuando los pensamientos
se encuentran en el mismo instante
y sin una razón, cuando y sin hablarte
te encuentras, me encuentras
en el mismo camino
y sin explicación
sintiendo el abrazo
la respiración...

soundcloud.com/lola-bracco/hoy-te-escribo-desde-cerca (Lola)
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10comentarios 293 lecturas versolibre karma: 129

Arrojada ensoñación

ARROJADA ENSOÑACION

Del soñar me dices vengo
Alborear quizá anocheceremos
Porqué sé, creo, nacerá en alguna vez
¡ El otro corazón del tiempo !
En esa claridad qué se refleja, lejos latido
Con la mística substancia acústica
En los textos

Demasiados imposibles, al espejo
qué se limpia en la sangre muy tarde
Denegándonos haber partido
¡ Entre panorámicos pórticos incólumes !
Me... Dices... ¡Vengo!

Como si hubiere llegado el invierno, cubre
al fuego del espejo al que se limpia
En el viento paralelo dónde florece
¡ Una llama repentina herida habiendo sido !
Una y otra vez
Al final del futuro qué se ha ido
¡ Encordando al deshelar las escépticas posturas !
Aquéllo dónde yazgan las horas perdidas
En la ruta del reloj interminable
Torneando el aliento del alfarero
De arcilla la desdicha amasando
¡ Al pasado fallecido qué ha teñido !
Nacerá de alguna vez

El corazón en un latido, ido, inventado
El momento de túnicas vistiendo
¡ Al vapor enredado al soñar arrojado !

Rojo rojo, ensoñación arrojada, enrojecida siendo
Porqué, creo, tal vez.........
Del significado repentino escapar
Del mismo tiempo al qué retorno
Por haber habido un vivir aliquebrado
En un soñarme, demasiado...¡ Dices !
___Estuve crucificando noches___
En la fragancia peculiar del arcoiris
En la marcha de la tarde abrupta
Porqué, sé, creo, tal vez........
Cultivar del viento el aroma
Volando después los años
¡Antes de tejer al tiempo!
Los pasados, amasando, el camino
¡Aliento del reloj, arcilla humana!
En la paz qué refleja el reposo
Una ausencia presente en el espejo
¡En los himnos sin palabras!
Sabores, sombras, colores, dolores
¡Qué se hayan en ésto!
Y... En aquéllo...........

En el sendero abundante de la ignorancia
___Del soñar...Me dices...¡Vengo!___
Del soñarme con tu sueño, vengo despertando
Porqué, sé, creo, tal vez........
¡Qué neutral es cualquier nunca!
Creo, tal vez.......
¡Qué parcial es ningún siquiera!
Tal vez........

¡Porqué vengo del soñarme, con tu sueño!, Vengo
Rojo, rojo, con ensoñación arrojada, enrojecida
La noche qué dices me sueña, despertando al día
Porqué vengo del soñarme con tu sueño
Y al sueño, sueño y dejo, durmiéndome
¡Al cerrojo arrojado al sonrojo,
Ensoñación
Enrojeciendo del alma la sangre!

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


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