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Sin título

No abras la puerta de la nevera. Pero si lo haces, no encontrarás nada, salvó la quietud que se agota.

Jonathan Alexander España Eraso
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sin comentarios 54 lecturas relato karma: 63

Luz de relámpago

Rompe el relámpago
la quietud de la noche,
calma nocturna
que me sosiega el alma
aunque haya tempestad;
late intensa la luz
y reverbera el trueno,
lámpara enciende
en mi interior oscuro
que ahora brilla.


@SolitarioAmnte / ix-17
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10comentarios 172 lecturas versolibre karma: 86

Conticinio

Llegó la hora del sigilo,
empápate del momento
en que la noche se calla,
de ese instante de silencio.

Es como un soplo muy leve,
un segundo que es eterno
o un infinito tan breve,
es lo que dura un buen sueño.

Las estrellas están mudas,
cuando se detiene el tiempo,
y el reflejo de la luna
es su grito y es su verso.

Quietud sobrecogedora,
unión con el universo,
una íntima melodía
donde reinan...los secretos.
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4comentarios 503 lecturas versoclasico karma: 109

En tu ausencia

Quisiera devorar el brillo
de tus ojos esta noche,
llegar hasta tu alma
salvándote de tu letargo.

Dar a tu ser el descanso necesario
para despertar después,
con la vida como recién cogida
por tu llanto de niño naciente.

No es tu ausencia
lo que me entristece,
ni tu poca dulzura
lo que me irrita,
no es el sonido de tu voz
casi imperceptible
lo que me altera.

Más bien es el olor de tu cuerpo
intacto en mi nariz lo que me exalta.

Es la fuerza de tu mano
la que me pide que no pierda el sentido.

Es tu corazón agitado
y tu risa de amor
lo que me dice que no de paso atrás.

Como siempre, entonces, te espero
y habrá de ser así eternamente
para que se cumpla la promesa
del amor imperecedero.

Tranquila, sin exaltaciones ni prisa
te aguardo,
porque he aprendido a negociar
con el tiempo para permanecer útil
mientras te espero.

Me basta saber que eres quien eres
para amarte,
y aunque no sepa quien serás,
serás conmigo cuando llegue tu hora
y te irás abrazado a mi cintura
hasta encontrar el centro de tu vida
enmarañado en la oscuridad de mi anochecer
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7comentarios 100 lecturas versolibre karma: 106

Donde la belleza (Meandro Melero)

Irregulares círculos concéntricos,
de verdor entreazulado.

Meandro,
padre de las ninfas.
Fuerza telúrica.
Sacra belleza.
Aro hipnótico y armónico.
Madre Tierra abrazada
por las aguas.

Silencio.
Paz.
Quietud.
Paz.
Silencio.

Tenue y sutil
el viento…

Foto: María Prieto Sánchez
(meandro Melero, Las Hurdes, Cáceres)
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4comentarios 136 lecturas versolibre karma: 111

Moh

Eme, o, hache
Moh.
Me oxido
me oxido hoy
ayer me oxidé también
pero quién sabe mañana,
espero no oxidarme mañana.

Necesito pulidora y sequía
pulidora y refugio
pulidora y quietud.
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2comentarios 181 lecturas versolibre karma: 97

El eclipse

Un eclipse de melodías rotas
contamina con acordes negros
mi esqueleto.

Mis días se tornan noches
cuando el desconcierto de la luna extraviada
tropieza con mi pasado.

Mas no es hora de lamentos.

El camino se abre, sereno,
ante mi mirada helada.

El temor permanece oculto
tras espejismos de calma.
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2comentarios 64 lecturas versolibre karma: 97

Mi amor...

Mi amor se intenta a sí mismo mil veces.
Mi amor es necio e insiste.
Mi amor por ratos se aburre, se acongoja y se cruza de brazos.
Se declara en huelga y balbucea demandas.
Mi amor es complicado y genuino; auténtico y grueso.
Se alimenta de paz y emoción, de calma e inquietud, pero siempre de dos...
Mi amor no quiere andar solo, pero se hartó de buscar.
Mi amor no quiere esperas ni promesas.
Mi amor desea una sorpresa.
Solo se tiene así mismo y no se puede traicionar.

Todos los Derechos Reservados
Gnosis Rivera
17 de junio 2016
Derechos de Imagen:
Pública, obtenida en la Red
Manos con fango y flor
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1comentarios 61 lecturas versolibre karma: 58

Si de ti se dieran las balas y la pólvora

Porque amor, tu eres violencia y tempestad
Atento contra mi voluntad y mi presencia
Si de ti se dieran las balas y la pólvora
Sería el final doloroso de mi morada
Yo no nacido entre basura y cohetes.

Entre tierras humedecidas por tu sed
Y en céspedes derramados por mi voluntad
Vuelvo, volvemos y queremos
La quietud de tomar ese vaso de agua.

De la carretera y de los caminos que nos cruzamos
Volvemos en aceites y motores
A recorrer el camino ya recorrido
Y llenar las calles mirando retrovisores
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2comentarios 79 lecturas versolibre karma: 75

Quietud

En la quietud de esta habitación,
veo tus ojos
mientras te imagino
dormido y desnudo.

Mientras tus pestañas se encuentran
y se transforman en universo
de sueños y suspiros.

Mientras tus labios se tocan
y enjugan tu boca,
acallo mis labios para no perturbarte.

Me retiro para tu descanso,
para no romper el sueño preciso,
para dar silencio a tu corazón manso.

En la imaginación me siento allí a tu lado
y entre las mías sostengo tus manos.

Admiro tu cuerpo relajado,
tu pecho libre,
tus pies descalzos
y en todos tus sueños me imagino
y en todos tus sueños te amo.
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1comentarios 82 lecturas versolibre karma: 75

Una mirada

Un día cualquiera
conociste mi mundo
en la quietud de un instante
y no hizo falta nada más
más que una simple mirada.
Un día bastó
sentir esa mirada
para dedicarle mis versos
de esos versos que se escriben
con primaveras en el alma.

@Vientosdelalma
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4comentarios 71 lecturas versolibre karma: 67

Mi lápida

Mi lápida hunde su epitafio en el Tiempo.
Mi lápida, hunde sus profundas
raíces en la húmeda tierra.
Y aún bajo la losa de la fría conciencia,
de júbilo es vida.
De júbilo es vida
cuando el viento la visita para barrer
las consumidas hojas silenciosas
de los árboles sombríos,
que austeros me recuerdan.
Mi lápida en su intemporal quietud,
agradece los gestos de honor.
Mi lápida, trina suave en la trémula
noche suplicando amor.
Y aún bajo los álamos negros,
mientras con errante voz del Céfiro silva
mi nombre esculpido por diestro cincel,
las ramas imperturbables
al suave aliento, lo acompañan.
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2comentarios 55 lecturas versolibre karma: 58

El ruido

Desolado como una azotea
está el silencio
y el ruido ha regresado,
anidando de nuevo para volverse sedentario;
ya nunca emigrará.

Si pudiera,
lo arrugaría
como se arrugan los papeles inservibles
y lo arrojaría al infierno con desprecio,
recriminándole de un grito
su insistencia y su falta de quietud;

y le diría
que solo tengo, aparte de dos oídos, una vida;
pero desolado está el silencio
y se desvanece
como se desvanece un ídolo.

Raül Bernadas
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6comentarios 79 lecturas versolibre karma: 68