Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

La chica de la toalla

Eran las 7 de la noche y me encontraba sentaba en la orilla del sofá-cama observando las paredes color marrón que me rodeaban, colgando de ellas, algunas fotografías en blanco y negro, frente a mí una vieja consola musical y a no más de 8 pasos ! literalmente ! Se encontraba el baño o al menos eso parecía ser , tenía un espacio para regadera, pero claro, sin la presencia de ella, en total, el dichoso estudio era un espacio de 3 x 6 metros, sin ventanas, sin entrada de aire; si bien era un lugar muy limpio, todo era anticuado y destilaba nostalgia en cada ladrillo, en cada clavo y en cada accesorio que ahí se encontraba.

No es posible, ¿En qué lío me he metido? ¿Podré soportar algunos días?- me repetía a mi misma.

“Solo serán un par de semanas, es un estudio pequeño pero funcional” escuchaba una y otra vez la voz de una de mis primas quién me ayudó a conseguir este pequeño pero demasiado pequeño espacio de alojamiento provisional.

Yo trabajaba en Monterrey, Nuevo León, en una empresa dedicada al desarrollo e implementación de sistemas informáticos, debido a ello me asignaron acudir a la ciudad de México a implementar un software por un par de semanas, pero me advirtieron que el hospedaje corría bajo mi cuenta, accedí de inmediato y sin cuestionar, debido en parte a mi inexperiencia laboral, en fin, preparé todo para el viaje y ahora heme aquí, en un lugar lleno de viejos recuerdos, tremendamente pequeño y sin agua caliente para tomar un baño.


Me encontraba pensando en alguna posible solución, cuando unos leves toquidos en la puerta me hicieron sobresaltar, al abrir me encontré con una señora de más de 60 años, delgada, tez morena, cabello blanco perfectamente recogido en un chongo y con una sonrisa de lo más cordial, quién me extendió su mano diciendo:

- Hola, tú debes ser Camila, yo soy Soledad y vivo enfrente, Rubén me dijo que no hay agua caliente en el baño, entonces quiero ofrecerte mi casa… con baño por supuesto - me decía sonriente.

- Le agradezco de todo corazón, Soledad, pero no quiero dar molestia alguna y menos despertarle tan temprano.

Ella, sonrió dulcemente - Vamos, no te preocupes, que yo me levanto todos los días a las 6 de la mañana; a mi edad me encanta mantenerme activa y madrugar, además, sólo estamos Carlitos que es mi nietecito y yo, así que nos haría bien, ver una cara tan linda como la tuya.

Hizo que me sonrajara.

- Gracias, que amable - y pensé: "Por el momento no tengo otra opción “ - entonces nos vemos mañana.

- Muy bien, Camila, ya te dejo descansar - dijo, mientras me tomaba por ambas manos y me daba un tierno beso en la mejilla.

Me senté en la orilla del sofá cama, respire profundo y me dije “Al menos tendré un baño con agua caliente, sólo son un par de semanas y únicamente es ella, que parece muy dulce y su nietecito, el cuál espero que no sea un chamaco malcriado ”.

Al día siguiente a las 6:30 tomé mis cosas de baño, mi ropa, toalla y crucé la calle en pijama esperando que nadie notara mi presencia, toque el timbre del zaguán color verde pistache.

- Voy, linda- reconocí la voz de Soledad.

- Pasa, estás en tu casa, Carlitos aún está dormido, así que no te preocupes, ven, aquí está la recámara con baño, siéntete como en tu casa, por favor, ¿ Quieres?

- Gracias, gracias de verdad - le decía, mientras cerraba la puerta de la recamara y colocaba cuidadosamente la ropa que usaría más tarde. Aunque para ser sincera, me sentía totalmente fuera de lugar, en una casa ajena, con personas que no conozco.

“ El baño me ayudará bastante” así que trate de disfrutar el momento, al cabo de unos 10 minutos ya estaba saliendo de la ducha, tomé mi toalla y la enrede sobre mi cuerpo y dejé caer mi cabello aún mojado sobre mis hombros, salí del baño estirando un brazo para tomar mi ropa cuándo, se abrió la puerta y apareció un joven de unos 20's con la cara desaliñada, despeinado, él cuál me miraba con tremenda sorpresa y abría una y otra vez sus ojos.

Me quedé helada, no sabía qué hacer.

- Perdón- por fin pudo articular unas palabras - Soy Carlos y tú debes ser.. la vecina de enfrente - decía - mientras se limpiaba los ojos y estiraba su mano derecha para saludarme, por un instante, mi reacción fue corresponderle pero recordé que con una mano estaba sujetando mi toalla y con la otra sujetaba mi ropa, el color subió a mis mejillas.

- Este … mmm soy Camila, mucho gusto- y lancé una mirada a mis manos -Disculpa.

- ! Oh si, perdón! te dejo sola - decía mientras se dirigía a la puerta rápidamente.

- No me está pasando esto ! Por Dios! no quería salir de la recámara, me temblaban las manos y no sabía si reír o llorar, así que este chico, es el nietecito y para colmo de males era muy, pero muy guapo, si bien no era tan alto, su rostro de tez blanca y facciones bien definidas contrastaban con el negro de su cabello y el color claro de sus ojos.

“ Demonios, en qué momento se me ocurrió aceptar todo esto” me repetía, mientras terminaba de cambiarme, aún con el cabello húmedo y mis mejillas sonrojadas, decidí salir de la recámara y afrontar con la mayor valentía posible dicha situación.

Al pasar por el comedor, lo escuché nuevamente:

- Hola de nuevo. -

Está vez, Carlitos ya estaba bastante presentable, con camisa de vestir y corbata, terminando de desayunar.

Yo aún me encontraba despeinada y sin maquillaje.

- Ya conociste a Carlitos, ¿Verdad, que es el más guapo del mundo? … es mi vida entera.-

- Vamos abuela, tú lo dices porque me amas demasiado - contestaba Carlitos, mientras le besaba muy tiernamente la mano.

-Anda siéntate con nosotros. -

Yo me seguía muriendo de pena.

- Muchas gracias, Soledad, pero quiero llegar temprano al trabajo, es mi primer día y aún no sé ubicarme bien.

- Tienes mucha razón, bueno, ya mañana me contarás como te fue hoy, anda Carlitos acompaña a Camila a la puerta, no seas grosero, nos vemos mañana y por favor promete que pasarás a desearnos buenas noches. -

Yo asentí cortésmente.

Ahora sí puedes saludarme- dijo Carlitos tendiéndome su mano derecha - No tengas pena, te prometo que sólo ví ese hermoso par de ojos negros.

Quería salir corriendo, pero él, tenía prisionera mi mano y parecía disfrutar su travesura.

- Nos vemos mañana … ! Chica de la toalla !

- Si claro, ¿Me devuelves mi mano? -

- Sólo si prometes, volver hoy a cenar.

- Este… si, claro que si, por supuesto.

- Confiaré en tí -dijo arqueando sus cejas.

Él me soltó y desaparecí lo más rápido posible.

Ese día, saliendo del trabajo pase a una ferretería a comprar una resistencia eléctrica y tomé lo que en México, llamamos un baño a jicarazos.

Por las siguientes semanas, seguí visitando a Carlitos y a la gentil Soledad, hasta que por fin, terminó mi proyecto, en esa gran ciudad de México.

Moraleja : La edad de los nietecitos recuerda siempre, pero siempre preguntar.

etiquetas: la, chica, de, la, toalla, relato, anécdota
13
14comentarios 240 lecturas relato karma: 91
  1. #1   Hermoso descripción y gran relato. Saludos.
    votos: 1    karma: 40
  2. #2   Interesante relató muy i ingenioso y creativo
    votos: 1    karma: 40
  3. #5   #2 Hola Agustín, muchas gracias por tu lectura !!!
    votos: 1    karma: 40
  4. #8   Amena, grácil narrativa en este relato dela chica de la toalla!
    Con sobrada razón, considerar tu recomendación de preguntar por la edad del nieto o la nieta. Vaya sorpresa!
    Abrazos afectuosos, Iyali!
    votos: 1    karma: 40
  5. #3   Muy buen relato, fluido. Toquidos, la primera vez en mi vida que escucho esa palabra ja
    votos: 1    karma: 39
  6. #7   #4 jicarazos si/ bañarse a jicarazos/ pero chongos en argentina es algo muy distinto, por lo demàs el relato dice más en las cosas que insinua que de las que estan escritas
    votos: 1    karma: 39
  7. #11   Me encanta tu capacidad narrativa.. Tienes un don, amiga.. Una historia genial..
    votos: 1    karma: 39
  8. #13   Genial, en verdad me encantó
    votos: 1    karma: 38
  9. #14   #13 :-) Muchas gracias Jorge !! Jajaja las cosas que se nos ocurren :-)
    Saludos,
    votos: 1    karma: 38
  10. #4   #3 Hola Daniel, jajaja yo creí que dirías "jicarazos" que linda tu visita !!
    votos: 0    karma: 20
  11. #6   #1 Te agradezco mucho tu visita, Rodolfo !!!
    Saludos,
    votos: 0    karma: 20
  12. #9   #8 Jajajaja Muchas gracias Mucio por tus lindos comentarios y tu amable visita !! Que lindo tenerte en mi mesa, lo aprecio mucho !!
    Abrazos,
    votos: 0    karma: 20
  13. #10   #7 Trataré de no usar entonces la palabra chongo Jajaja
    Saludos Daniel !!!
    votos: 0    karma: 20
  14. #12   #11 Qué lindo Fran !!! :-) Aún debo pulir mucho ese don !!! que gusto que lo disfrutarás !!!
    Abrazos,
    votos: 0    karma: 20
comentarios cerrados