Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Quédate conmigo

De una sonrisa a una lágrima, paso los días desde que me corte un mechón de cabello para ponerlo en tu corazón junto con una rosa roja. A veces es frustrante despertar con el alma alegre, sabiéndote ausente. Recordar los momentos interesantes en que mostré valentía, para trasmitirte seguridad, me ayudan a luchar con el monstruo de encías sangrantes que a diario quiere devorarme cabeza y entrañas. En ocasiones intenta desgarrarme en silencio; y otras, gruñendo, decapitarme. No importa si estoy solo o acompañado, siempre está al acecho. Hoy, por ejemplo, mientras estaba con Nina en el cine, aprovechó que cerré los ojos y la abracé: me agarró del cuello con sus garras. No podía respirar. Nina me sujetó fuerte de la mano, antes de irme de boca contra las butacas de enfrente, y gritó mi nombre y yo el tuyo: ¡Aldo! Entre la penumbra vi tu sombra y escuché que me dijiste: “Si la vida te grita, grítale más fuerte. Ámala. Te amas para enseñarte a amar.” Fruncí el ceño y apreté la mandíbula y los puños, y le golpeé iracundo las costillas y luego el hocico. Nina suspiró y me dio un beso. Tu luz me colma, susurramos.

etiquetas: duda, dificultad, desolación, daño, dolor
5
4comentarios 75 lecturas relato karma: 52
#1   Extraño amor, pero intenso...
Muy bien, compañero.
votos: 0    karma: 14
#4   #1 Gracias. Que todo vaya de lo mejor. :-)
votos: 0    karma: 18
#2   Extraordinario Dante un poema brillante
votos: 0    karma: 20
#3   #2 Gracias, compi. Un abrazo.
votos: 0    karma: 18