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Azar

Se dio cuenta de que no existe el oro al final del arco-iris, que cruzar los dedos para alejar a los fantasmas y a los malos espíritus no funciona y que el 11:11 son cuatro cifras sin más.
Que los tréboles de cuatro hojas son mutaciones de una triste planta verde, y las monedas lanzadas a la Fontana de Trevi solo oxidan el agua un poco más.
Pedir un deseo al ver una estrella fugaz, al caerse una pestaña o soplar un diente de león que se cruza frente a ti no funciona para nada si no le pones tú las ganas.

Se dio cuenta de que los cristales rotos no hacen daño si no los tocas.
Que el color negro de un gato solo es la mezcla de otros tres y de que los viernes 13 no dan tanto miedo si no le abres la puerta a Jason.
Derramar la sal, abrir un paraguas en un sitio cerrado o pasar por debajo de una escalera, no significan nada si no lo haces para molestar a alguien.

Se dio cuenta de que todo se basa en el esfuerzo personal, en las ganas de luchar.
No existen los finales tristes, son las personas las que convierten la luz en oscuridad.
Somos nosotros los dueños de nuestro destino.
Nosotros creamos suerte y nosotros la destruimos.
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sin comentarios 33 lecturas versolibre karma: 47

Es mental

A lo largo de mi vida he aprendido que de un dolor físico te puedes curar, pero ¿qué hay del interno, del mental? Ese que te engancha y no te suelta hasta matar. Que se adueña de tu seguridad y te desnuda frente a los demás. El que desgarra cada centímetro de fe que tienes en la piel. El que te impide ver la luz más brillante del amanecer.

Como un ácido que gota a gota va quemando tu ser hasta arder. Como un veneno que taladra tu lengua hasta morder. Un dolor que ni el más bueno de los corazones puede sanar. No hay tratamiento ni canción que los oídos puedan besar.

A lo largo de mi vida he aprendido que quien te inflige queriendo este dolor cuanto más lejos mejor.
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1comentarios 75 lecturas versolibre karma: 85

Ella

Las olas del mar atravesando la playa eran para ella el código morse de los sepultados que vivos y fogosos querían hacerse escuchar de nuevo. El ruido ensordecedor de las carreteras era para ella la melodía de una banda de música que aún siendo aprendiz buscaba hacerse escuchar por encima de los motores y sirenas. El aleteo de una mariposa era para ella la corriente de aire más hermosa que con vivientes colores limpiaba la pena de los rostros pálidos y nostálgicos de una sociedad cansada y oprimida. La bola gigante de calor en lo alto del cielo era para ella el motor de los esperanzados que luchaban por abrazar sus ambiciones costeando callejuelas sin nombre.

Porque ELLA sabía ver la belleza allá donde otros sólo captaban lo ordinario.
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2comentarios 63 lecturas prosapoetica karma: 62

De suspensivos a final

El problema es cuando ya no hay más puntos suspensivos, sólo un punto y final que cierra una bonita pero inviable historia de amor. Amas para sentir placer, pero ¿qué pasa cuando éste te oprime tanto que no puedes respirar, que no te permite ni pensar?

El mundo se cierra a tus pies y te vomita. Las caras se distorsionan y la vida cambia a una oscura y lúgubre tonalidad que te envuelve como los enormes brazos de una gigantesta sombra que se desploma sobre tus hombros.

Gritas y nadie alcanza tu voz. Al igual que una de esas pesadillas en la que cuanto más quieres correr y mayor es el miedo, menos fuerza tienen tus piernas que, aún con sudor y entereza por escapar, parecen sujetarse a las raíces del cemento que se cierne bajo tus pies.

Y es aquí cuando tienes que valerte de la tinta y el papel para dejar esa marca que tanto pavor te da. Antes de convertirte en el salvavidas que llega tarde al náufrago que muere afligido en su isla querida.
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sin comentarios 108 lecturas prosapoetica karma: 77

Remitente osada

Eres como la carta que perdió el rumbo del destino y se creó el suyo con su tinta y papel. Sin ser abierta por nadie, sin ser leída por los ojos del necio. Sin dueño, sin dirección, inventando su propio camino con sus piedras y baches a fin de encontrar un nuevo destinatario que de verdad supiera abrirla lenta y delicadamente, sin romperla ni doblar una de sus esquinas, sin una lágrima caída que borrase la tinta dejando un feo borrón negro. Y entonces se convirtió en remitente osada que arriesgada transformó su cubierta en avión de papel para poder volar hasta él. Pudo ser el azar, lo que la llevó a tan bonita libertad, pero jamás volvió a echar la vista atrás.
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sin comentarios 91 lecturas prosapoetica karma: 95

Olvidar

Un proceso muy lento y enrevesado con muchos baches que te empujan a volver a caer, y de donde sólo los valientes logran huir. Sientes el peso de las oxidadas cadenas que tiran de ti hasta las profundidades de la noche. El chillido que producen es ensordecedor, pero tú ya no oyes nada, sólo eres vaga niebla en la oscuridad. Y tratas de reptar arañando las piedras, pero la tierra te cubre y ya no puedes ver, ni gritar, ya no puedes ni respirar.

Y te rindes, caes en el frío suelo y dejas que una capa de recuerdos te sepulte eternamente. Pero lloras, y son las lágrimas que humedecen el terreno las que te liberan de la condena. Mueves una mano, la arena se desliza por tus dedos y tus ojos se abren mientras tus pestañas arrojan el polvo al cielo, y exhalas lo que parece aire, pero es la certeza de que ahora todo vuelve a empezar. Te sientes puro e intacto, lleno de ilusión, porque lo que parecía el fin sólo era la metamorfosis, al igual que una mariposa que renace más hermosa.

Olvidar, es un proceso muy lento que te envenena por dentro hasta matar, y de donde sólo los valientes logran escapar.
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3comentarios 124 lecturas prosapoetica karma: 105

En mi vida

Y tras horas de esfuerzo y agonía, llegaron a la cima de la montaña, donde las bellas vistas les aguardaban. Ella apuntando con el dedo hacia el cielo preguntó:

-¿No es hermoso?

Él, sonriendo y mirando hacia los ojos de ella respondió:

-Lo más hermoso que he visto en mi vida.
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9comentarios 115 lecturas prosapoetica karma: 98